Mía y Myla Cambiaso, las hijas de María Vazquez y Adolfo Cambiaso, hacen historia juntas
Por supuesto que no estuvieron sola en esta travesía, que las llevó a imponerse frente a otras 48 polistas. Las hermanas formaron parte de Murus Sanctus, un equipo que tuvo en sus filas a Corinne Ricard y Milly Hine, dos nombres también rutilantes en la escena deportiva.
Lo más llamativo y, quizás tierno, más allá de la consagración en la primera edición de la competencia, es que, de cierta forma, Adolfo Cambiaso estuvo presente con ellas en todo momento. Mía y Myla Cambiaso compitieron con los cascos con la bandera argentina, un diseño emblemático que habitualmente luce el mejor polista de todos los tiempos.
Los pasos de Mia Cambiaso
No es la primera vez que el nombre de Mía Cambiaso se destaca, y lejos estará de ser la última. En julio de este mismo año, la hija de Adolfo Cambiaso se había adueñado de los portales de noticias al dar un paso gigantesco, tanto para ella como para el deporte en general.
En aquel entonces, la joven de 23 años, escribió su nombre en la historia grande del polo al brillar en la final del British Open, junto a su padre, y consagrarse como campeona de la Gold Cup, disputada en Inglaterra. Como se podía esperar, tanto Adolfo como María Vázquez no pudieron contener la emoción y le dedicaron varios mensajes de apoyo y admiración.
Una vez más, Mia y Myla Cambiaso marcan historia en el polo y crecen en su carrera. Las hijas de María Vázquez y Adolfo Cambiaso siguen los pasos de la familia, al igual que su hermano, y dejan el apellido en lo más alto, en un legado que, indudablemente, continuará creciendo.


