¡Madrugada infernal en River! Peleas, golpes, nervios, corridas y el final de Coudet: «Dejó de ser el entrenador»
El Chacho volverá hoy para despedirse de un plantel al que nunca pudo sacarle todo el juego posible. Dejó de ser el director técnico de River sin haber ganado un solo campeonato. En el Torneo Apertura llegó a la final pero la perdió 3-2 con Belgrano en un electrizante final, en la Copa Argentina fue eliminado por el colista Aldosivi, que lo derrotó 3-1 en Salta dando inicio a la fase más crítica de su ciclo, en el torneo Clausura acumula 4 derrotas, 1 empate y tan solo 1 triunfo (hoy estaría afuera de la zona de clasificación a playoffs) y anoche lo dejaron afuera de la Copa Sudamericana al perder por penales con Independiente Santa Fe de Bogotá en el mismísimo estadio Monumental.
Hernán Castillo, el periodista mejor informado de River y el que más en profundidad conoce los pasillos y las oficinas de la cancha de Núñez y sabe todo lo que pasa en la interna y en la mesa chica del club, lo anunció en su cuenta de Twitter: «Coudet dirige hoy su última práctica. Dejó de ser el entrenador de River. Eliminado de Copa Argentina y de Copa Sudamericana, undécimo en la tabla anual, fuera de las Copas, y 14 de 15 en la zona. Pésima campaña con un plantel, antes y ahora, para ganar, ganar y ganar, gustando además. Adiós».
Fue el corolario de una madrugada infernal en la que abundaron nervios, gritos, agresiones, trompadas, amenazas y corridas. Rememorando una imagen que fue muy común en la última época de las gestiones de Aguilar y Daniel Passarella -que terminó con descenso a la Primera B Nacional- cientos de hinchas «tomaron por asalto» el famoso «hall» del estadio y entonaron fuertes consignas en contra de la comisión directiva. Le apuntaron al presidente, Stéfano Di Carlo.
LA MADRUGADA INFERNAL DE RIVER QUE TERMINO CON LA SALIDA DE CHACHO COUDET
Incluso un directivo de rango menor se paró en la puerta del «hall» e intento detener el ingreso de los simpatizantes, actitud que fue denunciada en las redes sociales primero como un intento de censurar a los socios y luego como una agresión directa, ya que está filmado arrojando puñetazos a los simpatizantes. La multitud desbordó al muchacho y convirtió en tierra de nadie a ese sector del Monumental. Mientras tanto, en la oficina arrancaba la reunión donde Coudet sería destituido.
Al llegar a la presidencia, Di Carlo profundizó el perfil «empresarial» que tiene la dirigencia de River desde que Jorge Brito se hizo cargo del club. Anunció una nueva reforma del Monumental -que elevará su capacidad a 101.000 espectadores y lo dotará de un techo-, un cambio de «naming» y un revolucionario sistema de contrataciones que dotó al plantel de campeones del mundo con La Scaloneta. Sin embargo, la falta de resultados lo llevó a tomar decisiones controversiales: 15 jugadores fueron marginados y obligados a entrenar aparte en lo que dio vida al escándalo del «container».
En una conferencia de prensa, además, cargó contra el manejo de la Asociación del Fútbol Argentino, lo que en las redes sociales le valió el burlón apodo de «Presiñiño», aunque una bandera colgada por Barracas Central, club de origen de Chiqui Tapia, el presidente de la AFA, fue más irónica aún: «Di Carlo Chilindrina» decía, un chiste que también tuvo mucho rebote en los ámbitos digitales.


