Maca Rinaldi mostró los nuevos juguetes Montessori de su hija Amanda: «Me invitaron a tomar el té»
Maca Rinaldi y un espacio pensado para el juego de Amanda
El primer impacto lo da el fondo, un mural de gran escala con hojas en tonos verdes suaves cubre toda la pared y funciona como telón. No es un detalle menor: ordena el ambiente y le da identidad. Sobre esa base aparece una cama baja en tonos crudos y beige, con almohadones que apenas suman algo de color.
La luz entra desde un ventanal con cortinas de gasa que filtran el exterior y bajan todo a un tono más parejo. En el centro, una mesa redonda de madera con dos sillitas arma el foco. Todo está pensado a escala infantil, pero no desentona con el resto. Lo mismo pasa con el set de té: piezas simples, en tonos neutros, lejos de los colores estridentes.
Maca Rinaldi y la elección de juguetes Montessori para Amanda
Ahí aparece también el enfoque Montessori, cada vez más presente en este tipo de elecciones. La lógica es bastante concreta: que los chicos aprendan haciendo, con objetos reales y situaciones que los inviten a participar. Ese mismo criterio ya había aparecido en otro contenido que subió a redes. En una historia, Amanda usaba una torre Montessori en la cocina, una estructura de madera con escalones, plataforma y barandas que le permiten llegar a la mesada sin riesgo. Más que un apoyo, funciona como una herramienta para sumarlos a lo cotidiano: cocinar, lavar frutas o simplemente mirar desde otra altura.
El momento del “tecito” va en esa misma línea, Maca Rinaldi se inclina y sigue el juego, mientras Amanda queda concentrada en lo que tiene adelante. Ese tipo de armado no es casual: el enfoque Montessori se busca que los chicos trabajen con objetos reales y a su escala, en un entorno ordenado donde cada objeto tenga una función clara. El set no aparece como algo aislado, sino como parte de ese criterio: materiales simples, accesibles y pensados para que el chico los use sin depender del adulto.


