¿Los separó Gran Hermano? Yipio contó toda la verdad de su novio Chocolatito en una carta tremenda: «Nos cuestionamos»
Acto seguido, por ejemplo, admitió que Gran Hermano provocó escarceos en la pareja. «Nos cuetionamos en el proceso, sí, mil veces y él siempre se guardó todos sus miedos y me acompañó y medio impulso». ¿Prueba superada? Por ahora, parece: «Se hizo cargo de mi vida mientras yo no estaba, de mi hija que la trata como si fuera propia, a las pruebas me remito» le destacó.
Además, ponderó que a la hija «la contuvo y la acompañó n todos los momentos que fue necesario. Y yo salí con una hija entera que solo me llamó por una cosa, la abuela. Se hizo cargo de mi vieja, que los que nos conocen de hac tiempo saben que no es changa, la Laurita tiene un carácter de heavy. Y así y todo él estuvo al firme. Pidió que saliera con una culpa bárbara, cuando lo de mamá se complicó, una lesión en la columna hizo que perdiera sensibilidad en las pieras y con eso más una separación, una depresión que volvió a surgir, que por suerte ahora está viendo la luz de a poco (todo parece indicar hoy que las noticias son buenas».
YIPIO ESCRIBIO UNA TREMENDA CARTA PARA CONTAR TODA LA VERDAD DE SU NOVIO CHOCOLATITO
Dispuesta a no guardarse nada, Yipio reveló también que su novio «me defendió en todos lados, fue a todos los programas, hasta los que no les gusta porque se lo pedí antes de entrar. No beboteó tanto como le pedí, porque la gente se puso bobeta. Ustedes se lo perdieron, mi chocolatito beboteando es un fuego». En realidad no escribió la palabra fuego sino que usó un emoji de llamarada… ¿Pero nosotros cómo hacemos?
Para cerrar, remarcó que «y ahora me está apoyando lo más que puede para que vuelva a entrar y termine de la mejor lo que tiene rabiosa el cigarro. Muchas gracias igualmente manera con mi sueño y con una de las oportunidades más grandes en mi vida, obviamente aunque él le ponga todas las ganas, eso depende de que demos con el tratamiento de mi vieja y de que ella también me acompañe en la decisión. Así y todo Mathii sabiendo que se tiene que cargar la mochi al hombro otra vez igual que dice «vos dale gorda rompela». ¿Qué decirles? ¿Afortunada yo? Sí! Y enamorada? Cada vez más. Hasta la luna más linda.


