“Los Falsimuladores”: la PFA desbarató una banda que distribuía billetes falsos en Buenos Aires
Buenos Aires, 21 mayo (NA) — Una investigación de la Policía Federal Argentina permitió desarticular una organización criminal dedicada a poner en circulación billetes falsos en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires y el Área Metropolitana.
La banda, integrada por seis personas y bautizada por los investigadores como “Los Falsimuladores”, según pudo averiguar la Agencia Noticias Argentinas, utilizaba comercios y locales para insertar el dinero apócrifo en la economía cotidiana.
La causa comenzó tras la detención de Viviana Estela Ríos, una mujer de 61 años domiciliada en la localidad bonaerense de Florida, quien fue arrestada en abril de 2025 luego de intentar realizar una compra en un comercio de Vicente López utilizando un billete falso de $20 mil.
En principio, el episodio parecía un hecho aislado. Sin embargo, el avance de la investigación terminó revelando una estructura organizada con roles definidos, códigos internos y una logística diseñada para evitar controles.
Una investigación federal que descubrió la trama
El expediente quedó bajo la órbita del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N°1 de San Martín, a cargo del juez Emiliano Canicoba, con intervención de la Secretaría N°2 encabezada por Florencio Phinero y la División Falsificación de Moneda de la PFA.
Según fuentes policiales, el seguimiento sobre Ríos permitió identificar al resto de la organización: Rubén Salvador Stochetti, de 63 años y pareja de Ríos; Samanta Ciccola; Facundo Ariel López; Jonathan Javier Fren y Rubén Oscar De Rosa.
Todos tenían antecedentes vinculados a maniobras de falsificación.
Cómo operaba la banda
La investigación reveló que el grupo utilizaba una camioneta Fiat Fiorino para trasladar a los llamados “pasadores”, encargados de ingresar a comercios y realizar compras con billetes truchos.
Para evitar quedar vinculados directamente con las maniobras, el conductor estacionaba el vehículo a unos cien metros de distancia, mientras los integrantes descendían por puertas laterales o traseras para no llamar la atención.
Las operaciones se realizaban tanto en el Área Metropolitana de Buenos Aires como en distintas localidades del interior bonaerense.
Según los investigadores, los roles estaban claramente distribuidos. Stochetti organizaba la logística y manejaba la camioneta, mientras que Ríos y Ciccola actuaban como pasadoras. López, Fren y De Rosa cumplían funciones de distribución, apoyo y coordinación.
Frases en clave y escuchas telefónicas
Las escuchas telefónicas fueron fundamentales para reconstruir el funcionamiento interno de la banda.
Los integrantes utilizaban frases en clave para hablar de los operativos y del dinero falsificado. Expresiones como “ir a trabajar”, “vamos a desayunar”, “vamos a almorzar o merendar” o “nos vamos a pasear un rato” eran utilizadas para coordinar salidas destinadas a colocar los billetes.
En tanto, al dinero falso lo llamaban “material” o “papeles”.
En una de las conversaciones incorporadas a la causa, uno de los acusados resumió el éxito de las maniobras con una frase contundente:
“Estuve viendo el tema de los papeles. Pasan como loco”.
Las comunicaciones también mostraron el nivel de cuidado que intentaban mantener para evitar ser descubiertos.
“Mirá que estás hablando de línea, eh, no de WhatsApp”, le advirtió Stochetti a Ríos en una de las escuchas analizadas por la PFA.
Una fachada sin sospechas
El caso llamó la atención de los investigadores porque el perfil formal de Viviana Ríos no mostraba señales evidentes de actividad delictiva.
La mujer figuraba registrada en el rubro de elaboración de comidas preparadas para reventa y no presentaba deudas bancarias ni movimientos llamativos en billeteras virtuales o sistemas financieros.__IP__
Sin embargo, detrás de esa apariencia, la pesquisa terminó descubriendo una organización que llevaba más de un año operando con billetes falsos en distintos puntos de Buenos Aires.


