Llenar el changuito en diciembre: cuánto tuvieron que gastar las familias en cada provincia
Durante el último mes del año, el costo para llenar el changuito demandó a las familias un promedio cercano a los $900.000 para un hogar tipo, evidenciando una marcada disparidad de precios a lo largo del territorio nacional. Según el informe “Changuito Federal” de la consultora Analytica, que analiza detalladamente las compras mensuales de hogares de clase media, los incrementos mensuales oscilaron entre el 2,6% y el 3,9%.
La provincia de San Juan encabezó la lista de los distritos con mayores subas mensuales, seguida de cerca por Salta y el interior de la provincia de Buenos Aires, mientras que Formosa registró la variación más baja con apenas un 1,3%. Este complejo escenario económico refleja cómo la estructura tributaria local y los elevados costos logísticos profundizan la brecha de consumo entre las diferentes regiones del país al momento de abastecer la alacena.
La Patagonia se consolidó nuevamente como la zona más costosa de toda Argentina, con Santa Cruz liderando el ranking tras exigir un desembolso total de $890.350 para completar la canasta básica. A esta provincia le siguieron Chubut, Río Negro y Tierra del Fuego, todas con valores que superan los $860.000, contrastando fuertemente con los montos registrados en el Conurbano bonaerense y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde llenar el changuito promedió los $796.000. Pese a estas cifras, el informe destaca que el esfuerzo relativo para completar la provisión mensual es mayor en el noreste argentino, donde el gasto representa el 29,1% de dos salarios promedio, frente al 15,6% que requiere un hogar en el sur del país gracias a niveles de remuneración sustancialmente más elevados en el sector privado.
En cuanto a la composición de los aumentos por rubro, la carne fue el producto con mayor impacto en el presupuesto familiar, con subas generales de entre el 10% y el 15%. Este incremento fue particularmente agresivo en la región patagónica para cortes específicos como la carne picada, que llegó a subir un 16% al llenar el changuito.
Por otro lado, productos de almacén como las galletitas de agua mostraron un alza generalizada tras las bajas de noviembre, mientras que el valor de la docena de huevos se mantuvo estable en la mayoría de las localidades, a excepción de leves descensos en el área metropolitana. De esta manera, el cierre de 2025 dejó un panorama de inflación heterogénea que obliga a las personas a llenar el changuito adaptando su gasto según las asimetrías de su ubicación geográfica.


