Lali Espósito deslumbró con su último show en River: el final de una era, llanto desconsolado y un encuentro icónico para el pop

Lali Espósito cerró su tour «No vayas a atender cuando el demonio llama» en el estadio River Plate con una presentación alucinante ante más de 80 mil personas, entre las que se encontraba Exitoína.
Este 26 de septiembre fue su tercer show en el Monumental, que coincidió con el festejo del segundo aniversario del lanzamiento de «Fanático», canción que funcionó como punto de partida de esta nueva era y que adelantó el éxito de su sexto álbum de estudio. Se convirtió en el disco argentino más vendido del año 2025 y ya supera las 250 millones de reproducciones.
Esta noche estuvo movida por grandes emociones por significarse la última de ocho estadios, por lo que la cantante optó por interpretar algunos de sus más grandes viejos éxitos, además de los que ya forman parte de este tour. Durante alrededor de tres horas, generó una conexión muy especial con su público a través de su música y sus palabras.
Comenzó con una energía muy arriba, acompañado por los pogos de todos sus fanáticos y, poco a poco, lo llevó a un espacio más íntimo donde habló del amor en pareja y del significado de las amistades. Sin embargo, el momento que la hizo entrar en un desconsolado llanto fue cuando Ego se apoderó de las gargantas de todos, gritada como si ya fuese un himno marcando la incondicionalidad de su público.
Los gritos en ovación a Lali y algunos cánticos en contra del actual mandatario estuvieron presentes desde un inicio, como ya es habitual. Así como también la participación de grandes invitados como Miranda! y Dillom, quienes estuvieron acompañándola durante toda esta experiencia.
Generando sorpresa, homenajeó al tango argentino con la visita de Cucuza Castiello e interpretó clásicos como Ji Ji Ji y Ciudad de pobres corazones, esta última en un momento donde concientizó sobre los suicidios en jóvenes en Argentina. También, la acompañaron una multitud de drags en apoyo al colectivo LGBTQI+ cuando entonó Soy.
Pero, sin lugar a dudas, la mayor sorpresa fue cuando apareció Tini Stoessel vestida de novia para compartir una reversión de Like a Virgin, a la que se sumó más tarde Marilina Bertoldi, retomando la puesta en escena icónica de Britney Spears, Madonna y Christina Aguilera, sellando esta perfomance con un beso. La Triple T se quedó en el escenario también para cantar 1Amor y gritar al unísono «Nos enamoramos, taradas».
Para cerrar estas espectaculares presentaciones, eligió hacerlo bien arriba para que el salto de todos los presentes haga vibrar hasta las cercanías del estadio con Pendeja, Payaso y No Me Importa. Además, dejó abierta la puerta a su próximo sello, que aún no tiene fecha de lanzamiento.


