La verdad desconocida del odio de Soledad Aquino contra Paula Robles: «No es digna de…»
Todo comenzó con un mensaje explosivo de Soledad en redes sociales por las amenazas que denunció Juanita, lo que logró dividir al clan Tinelli: “No pidan explicaciones con este tema de Juana, que no es nada mío… No tengo la más mínima idea… la mamá no es digna de mi afecto y cariño…”.
Detrás de esa frase contundente hay una historia que se remonta a fines de los 80, cuando Tinelli recién daba sus primeros pasos en televisión. Soledad lo conoció en Badía y Compañía y quedó impactada: “No me olvido más. Yo no lo conocía para nada… pensé ‘ahí está el que me gusta, pero este chico debe ser de la farándula’. Y yo no quería saber nada con esa gente”, contó en su momento.
Tras un noviazgo intenso, se casaron y formaron una familia. En 1988 nació Micaela y en 1990, Candelaria. Pero a comienzos de los 90, durante el auge de Ritmo de la Noche, apareció Paula Robles. Según Aquino, ese fue el principio del fin: “Me dolió muchísimo. Sentí la puñalada en el pecho. Ella llegó a la vida de Marcelo cuando todavía estábamos juntos”.
Robles, bailarina del programa, no era una desconocida para Soledad. “Yo a ella la veía todo el día, charlábamos, le convidaba cigarrillos”, recordó años más tarde. El divorcio llegó en 1993 y Tinelli blanqueó rápidamente su romance con Paula, con quien se casó en 1997.
El golpe fue tan fuerte que Aquino lo revivió en más de una entrevista: “Marcelo me agarró un día y me dijo que no me amaba más. Y tenía todo el derecho de estar con alguien que veía todo el tiempo, porque la veía más que a mí. No pudo mentir porque fue muy inmediato”.
Años más tarde, Aquino reconoció: “Fui una guacha con ella, no la dejaba entrar al cumpleaños de las chicas». Pero el tiempo no curó del todo. En una entrevista con Clarín, Soledad fue tajante: “Ella no es su mamá. Yo siempre uso un refrán que dice: el lugar de una empieza donde termina el del otro. Eso está mal porque es una mentira.”
Incluso en 2024, cuando una seguidora comentó en Instagram “Perdón, pero odié a Paula en su momento”, Soledad reaccionó con corazones y aplausos. El conflicto resurgió hace unas semanas, cuando Aquino volvió a apuntar contra Robles: “La mamá de Juana no es digna de mi afecto y cariño. Perdonar es divino, y yo soy católica, pero una cosa es perdonar y otra es querer.”
Y cuando le preguntaron si Paula había “destrozado su familia”, fue contundente: “Es fuerte lo que decís, pero sí.” Mientras tanto, Paula Robles optó por el silencio, publicando apenas una frase enigmática de Jodorowsky: “Huye del egoísta. Cuando la mente tiene hambre de ser única, se come a cualquiera.”
Marcelo, por su parte, intentó calmar las aguas, aunque igualmente le pareció necesario meterse en la pelea actual entre sus ex por todo el contexto de amenazas e inseguridad de sus propias hijas: “Si a alguno he lastimado con mis actos, les pido disculpas. Amo a mis 5 hijos… Me duele fallar como papá.”
Treinta años después, el triángulo Aquino–Tinelli–Robles vuelve a encender los titulares. Porque hay heridas que ni el tiempo, ni la fama, ni los likes pueden borrar, pero las heridas parecen seguir ahí, latentes. Soledad y Paula hoy viven caminos distintos, pero cada tanto una declaración o un gesto alcanza para que todo vuelva a estallar.



