La triste confesión de Flor Torrente, la hija de Araceli González: “Muchas situaciones muy violentas”
Con un relato crudo y honesto, Flor Torrente detalló situaciones que la marcaron desde muy chica y que, con el paso del tiempo, pudo identificar como formas de violencia: “No quiere decir que sean físicas, pero son violentas”, explicó, al recordar episodios que reflejan una exposición sin límites y una invasión permanente a su intimidad.
Una infancia sin privacidad
Flor Torrente aseguró que nunca tuvo una infancia normal: “No sé si tuve el momento de inocencia, yo tenía tres años y mi vieja ya estaba haciendo Golden Rocket”, confesó, dando a entender que la fama llegó demasiado temprano a su vida. Según contó, la exposición era tan grande que no existían fronteras entre lo público y lo privado.
Entre los recuerdos más impactantes, relató escenas difíciles de imaginar hoy: “Estábamos en mi casa y había una persona colgada en un árbol sacando fotos adentro”. Además, recordó que a los nueve años su abuela la subía a un remis y había fotógrafos dentro del auto: “Yo con nueve años, y un fotógrafo sacándome fotos”.
Crecer con una persecución mediática que dejó secuelas
Con el paso de los años, la violencia tomó otra forma. Flor Torrente contó que a los 18 años vivió una etapa especialmente dura, cuando ciertos episodios fueron amplificados por los medios: “En ese momento no existían las redes, pero todo se veía mediatizado”, señaló. Uno de los recuerdos más dolorosos fue cuando los noticieros instalaron una narrativa que la marcó públicamente: “El noticiero decía: ‘la hija de Araceli discriminada por gorda’”.
Para Flor Torrente, ese tipo de tratamiento mediático fue devastador. “Yo iba caminando por la calle y ya era demasiado violento”, afirmó. Con su testimonio, la actriz abrió una reflexión profunda sobre los límites de la exposición y las consecuencias emocionales de crecer frente a las cámaras.

