La policía de Rosario mantiene su protesta y agredió a uno de los jefes locales
Rosario sigue atravesando una situación crítica por la protesta de policías que radica desde el ayer, martes 10 de febrero. Pese a los anuncios del Gobierno de Santa Fe sobre la recomposición salarial y reincorporación de los trabajadores desplazados, los agentes siguen frente a la Jefatura de la ciudad e insisten en que no volverán a patrullar hasta que no se firmen los decretos.
El ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, les habló directamente a los oficiales en conferencia de prensa y pidió que se reincorporen de inmediato a su trabajo, mientras que el ministro de Economía, Pablo Olivares, reconoció la necesidad de mejorar los ingresos atribuyendo el conflicto al estrés laboral. Sin embargo, lejos de calmar las aguas, los reclamos de los policías se intensificaron y se vivió un momento de tensión.
Los protestantes se cruzaron con el jefe Luis Maldonado y hubo momentos tensos con agresiones que lo obligaron a refugiarse dentro de la Jefatura de Rosario. Cabe señalar que dicho reclamo nació para solicitar un aumento salarial y mejores condiciones a la hora de pensar en la salud física y mental de los trabajadores. Sin embargo, ahora también se solicita que los 20 compañeros desplazados de su cargo sean reincorporados.
Si bien todo parece encaminarse lentamente con medidas del gobierno provincial, la medida de fuerza no se levantará hasta que esté firmado el decreto que aumenta el salario y garantice las condiciones laborales dignas, además de levantar las sanciones existentes
El Gobierno de Santa Fe, mientras tanto, anunció que los nuevos ingresos de los policías estarán por encima de la paritaria estatal y que se destinarán mayores recursos a los rangos subalternos. Quien todavía no ha aparecido para hablar ha sido el gobernador Maximiliano Pullaro y eso también crea una indignación mayor en los trabajadores.
La abogada de los policías de Rosario advirtió que siguen en riesgo pese a la reincorporación
Nahir Moreno, abogada de los 20 efectivos de la Policía puestos a disponibilidad tras las protestas en Rosario, explicó que aunque se revierta la medida y vuelvan a trabajar, los sumarios administrativos continúan. Estas sanciones disciplinarias les impedirían ascender y podrían derivar en futuras exoneraciones.
Además, los agentes enfrentan una causa penal iniciada por el Gobierno, lo que podría volver a dejarlos fuera de servicio si avanza la imputación. Según Moreno, los policías reclaman que se cierren los sumarios porque solo pidieron mejoras salariales y condiciones laborales, pero sus puestos siguen en riesgo.


