La pobreza descendió en CABA en el tercer trimestre y aumentó la clase media
El Instituto de Estadística y Censos de Buenos Aires (IDECBA) entregó su último informe del 2025 pese a que ya ingresamos en el año nuevo. En él ofrece un panorama que muestra como fue el crecimiento social en la Ciudad de Buenos Aires y las noticias son muy positivas, porque hubo un descendido en la pobreza, según los números presentados.
El relevamiento indica que este índice alcanzó un 13,7 % de las viviendas de CABA (188.000 aproximadamente) y un 17,3 % en cuanto a las personas (534.000) en los últimos tres meses de 2025, lo que representa un descenso marcado. Según los números anteriores, hubo una caída de la pobreza en 111 mil hogares y en 334 mil personas que estaban consolidadas en esta cuarta categoría del indicador.
La indigencia, por su parte, se ubicó en un 4 % en hogares y 5,3 % en personas dentro del territorio porteño. La Zona Sur es la que peor momento atraviesa, algo que se repite en la historia de la Ciudad de Buenos Aires, mientras que los hogares con niños menores de 14 años son los más vulnerables.
En ese sentido, IDECBA ratificó que el 27,1 % de los menores de edad viven en hogares pobres
En cuanto a los ingresos, afirman que los hogares indigentes promedian unos $93.428 por persona, mientras que en viviendas donde la pobreza está marcada el promedio per cápita es de $290.364. Esta reducción de estos índices va de la mano con un aumento en otros status sociales como la clase media que ahora concentra al 51,4 % de los hogares en CABA y el 49 % de la población.
Advierten sobre la pobreza estructural en Argentina
Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, señaló que aunque la pobreza bajó estadísticamente, el consumo de los hogares sigue estancado y crece el empleo informal. Según el investigador, el país se ha “cristalizado” en un 30% de pobreza estructural sostenida por trabajo precario y asistencia pública.
El especialista advirtió que la reducción oficial de la pobreza está sobreestimada por problemas metodológicos y falta de actualización de la canasta básica. Para lograr una baja real y sostenida, afirmó que serían necesarios entre ocho y diez años de crecimiento con fuerte generación de empleo formal y mejoras de productividad.

