La nueva vida de Juan Gil Navarro: en el campo y enfocado en la escritura, pero sin despedirse de la televisión y el teatro
En una entrevista que concedió a La Nación, Juan Gil Navarro habló abiertamente de este proceso personal, de su relación con la escritura y de la necesidad de repensar el modo en que se cuentan historias hoy. Sin anunciar retiros ni despedidas, dejó en claro que su presente artístico convive con una búsqueda más íntima y consciente.
El nuevo refugio de Juan Gil Navarro
La decisión de mudarse no fue repentina. Según contó, desde muy joven sintió la necesidad de alejarse de la ciudad, un espacio en el que nunca terminó de sentirse identificado: “Nunca me sentí porteño”, confesó Juan Gil Navarro al explicar por qué el contacto con el campo, el silencio y el tiempo se volvieron indispensables en esta etapa de su vida.
Ese cambio de escenario trajo consigo un reencuentro profundo con la escritura. Juan Gil Navarro reveló que desde hace años desarrolla proyectos propios, algunos ligados al mundo del periodismo y la política, y otros más íntimos, atravesados por el amor, la vida y la muerte. Para él, escribir no es un complemento, sino una forma de pensar y de estar en el mundo: “La palabra tiene un peso muy fuerte para mí. Creo firmemente que es transformadora”, expresó.
Los planes de Juan Gil Navarro
Aunque su rutina cambió, Juan Gil Navarro continúa activo en el teatro. Sin embargo, hoy se muestra más selectivo y reflexivo respecto de los proyectos que elige. En esa misma nota, compartió una mirada crítica sobre el presente audiovisual y cultural, y señaló que muchas veces “el algoritmo dicta que hay que ser morboso”, una lógica que, según él, deja poco margen para relatos más sensibles o complejos.
Lejos de renegar de su carrera, Juan Gil Navarro parece haber encontrado un equilibrio entre el hacer y el pensar. Entre el campo y los escenarios, entre la actuación y la escritura, transita un presente más calmo, pero igual de creativo.



