La lucha de su papá: Lionel Messi reveló el momento exacto en que supo, en pleno Mundial, que «la situación era fea de verdad»

La lucha de su papá: Lionel Messi reveló el momento exacto en que supo, en pleno Mundial, que «la situación era fea de verdad»


La carta es desgarradora. Imposible leerla sin conmoverse. Pero lo que a uno le suceda desde aquí, es lo de menos. Porque allá, Lionel Messi atraviesa el momento más difícil de su vida por la muerte de su papá, Jorge Messi. Y eso es lo único que importa: lo que siente aquel hombre que tanta felicidad nos ha dado a los argentinos.

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Por primera vez desde ese maldito sábado 8 de agosto, Leo abrió su corazón y, en un posteo en su Instagram, volcó todas sus emociones, las mismas que resultan imposible dimensionar cuando el dolor cala tan hondo.

Messi cuenta que, con 39 años cumplidos en plena competencia, jugó el Mundial 2026 por expreso pedido de Jorge. Y que ahora, con su partida, pone en duda su continuidad en el fútbol. También habla de la final, descartando —sin mencionarlas— las teorías conspirativas. Su papá estaba tan mal que, cuando Lionel regresó a Rosario el día siguiente de jugar la copa del mundo y fue a visitarlo al hospital, Jorge creía que España había ganado por penales.

Su padre estaba internado desde las vísperas del partido más trascendente en el Sanatorio Centro. Y con el correr de los días, su cuadro fue empeorando. Antes del Mundial su salud estaba tan desmejorada que había ingresado al sanatorio para recibir el alta poco después del partido con Argelia. Pero esta vez era distinto: Leo sabía que el final era inminente.

No se sabe cuándo Jorge recibió el primer diagnóstico. Pero Lionel tiene muy claro el momento exacto en que, en pleno Mundial, comprendió que la situación era, cuanto menos, compleja. Y lo cuenta en su carta: «Cada vez que terminaba un partido esperaba y extrañaba tu mensaje. Ahí me di cuenta de que la situación era fea de verdad».

Sin embargo, en una de las proezas deportivas más grandes que se recuerden, y de la que recién ahora tomamos justa dimensión, Messi continuó liderando cada partido de la Selección Argentina. «Así y todo —agrega en su posteo—, no dejaba de pensar en llegar lo más lejos posible, para darte tiempo y que vieras un partido. Llegamos a la final y no pudiste estar. Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva (copa del mundo). No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien».

Allá donde esté, Jorge Messi estará sonriendo. La muestra de coraje y comprmiso absoluto de su hijo lo llenará de orgullo. Ese es su mayor trofeo.

 

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