La historia de Rodrigo De Paul y el repartidor de comida que hizo hablar a todos: el sánguche, el pedido de fotos y los dólares
Y al ver el nombre del cliente leyó Rodrigo De Paul. “Lo primero que me salió fue reírme y pensar quién fue el boludo que se puso así para joder. Entro al local y digo que vengo a buscar un pedido de Rodrigo, no quería decir De Paul por si me cargaban”, explicó.
De esa forma, Walter llevó el sándwich de milanesa con papas fritas al domicilio que figuraba y a 50 metros apareció un hombre que le hacía señas. ¡Era el mismísimo novio de Tini! Y sobre eso remarcó: “Un campeón del mundo podría mandar a otro, pero el tipo se fue hasta la puerta a recibirme. Me bajé y lo primero que le pedí fue si me podía sacar una foto”.
PANZA LLENA CORAZÓN CONTENTO PARA EL REPARTIDOR QUE ATENDIO A RODRIGO DE PAUL
Fue entonces que Rodrigo le dio un billete de 100 dólares y le dijo ´pero quedátelo´. “Agradezco a Dios que me dio la fortaleza de tratar de hablar y ahí pedirle un saludo para mi hijo. Yo temblaba, no podía decir una palabra. Le doy el sánguche y le digo con todo respeto si le puedo dar un abrazo”, recordó Ortiz.
Finalmente, el repartidor, quien luchó contra las adicciones y la rema a diario aseguró que no piensa gastar el billete porque ya lo considera un amuleto y agregó: “Quedé encantado con la sencillez del chabón, que se tomó el tiempo de salir de su casa, me esperó afuera y se quedó charlando conmigo.


