¡La guerra continúa! Matías Bertolotti, Ricardo Canaletti y otro insólito escándalo al aire: «Si a mí no me avisan, maestro…», «¡LAAAAM!»
Es justamente eso lo que falta en estas horas: suavidad, limar asperezas. Porque los dichos al aire del periodista de policiales —en la noche del domingo— y del meteorólogo —el lunes por la mañana—, cuanto menos inoportunos, hicieron temblar los pasillos de TN. Y la orden fue clara: «De eso no se habla… al aire», se escuchó decir, palabras más, palabras menos.
Este martes, en el noticiero matutino de Mario Massaccesi, donde Bertolotti acerca sus pronósticos del tiempo, quisieron esquivar el tema, haciendo referencia solo en clave humorística. Así fue como el conductor, luego de anunciar el regreso de Marcelo Bonelli tras el feriado del lunes, abrió el juego en vivo.
«Mi amigo Marcelo Bonelli se acaba de reincorporar. Mi amigo Marcelo Bonelli: ¿no hay cuestionamientos sobre eso, Bertolotti?«, chicaneó Massaccesi, en clara referencia al «¡amigo las pelotas!» que el meteorólogo gritó cuando el conductor le remarcó que Canaletti contaba con su amistad. Esta vez, horas más tarde, Bertolotti intentó bromear: «¡Jamás! Marcelo Bonelli está acá», dijo con una sonrisa, señalándose el corazón.
Eso sí: el apellido Canaletti ni se nombró.
BERTOLOTTI VERSUS CANALETTI: TOMA 2
Con ese chascarrillo de Massaccesi comenzó una nueva edición Mesa de plateístas, la sección donde todos los integrantes del noticiero de TN hablan de fútbol. Y la cosa venía más o menos tranquila hasta que el periodista deportivo Marcelo Gravellone hizo referencia a la feroz discusión que los técnicos de Vélez y Defensa y Justicia mantuvieron durante el partido del lunes por la noche.
«Capítulo aparte: la pelea para la Guillermo—Vaccari. ¡Estaban como Bertolotti y Canaletti ayer los dos!«, comentó Gravellone, socorrón. No era el momento. O más bien, el periodista desobedeció la orden. «No se puede mencionar eso. Pero bueno, no importa», le comentó Bertolotti enseguida, un tanto incómodo. «Si a mí no me avisan, maestro…», se encogió de hombros Gravellone.
Con mucha cintura, Massaccessi salió de la tensión con un paso de comedia: «Sobre ese tema en particular, ¡LAAAAM!», concluyó, haciendo el ademán que patentó Andrea Taboada. Sí, aquel de cerrarse los labios.

Y entonces, Massaccesi, Bertolotti, Gravellone y compañía siguieron hablando de Boca, River, Independiente y Racing, como si nada. Aunque mucho pasó. Al aire, claro. Pero también en los pasillos. Y en las oficinas. De eso no se habla más, aunque alguno que otro no estaba al tanto.


