La difícil vida de Úrsula Corberó, la novia del Chino Darín: una madre desterrada, una hermana sin su apellido y viajes a dedo para actuar
Lejos de la imagen de éxito inmediato, la actriz española creció en un contexto humilde, en un pequeño pueblo de Barcelona, donde nada estuvo garantizado. Desde temprana edad Úrsula Corberó tuvo claro que quería dedicarse a la actuación, pero ese deseo implicó un esfuerzo enorme tanto para ella como para sus padres, que hicieron lo imposible para acompañarla en un sueño que parecía lejano e incierto.
Los inicios de Úrsula Corberó
Uno de los recuerdos más duros que Úrsula Corberó compartió tiene que ver con sus primeros pasos como actriz. Vivía a más de 60 kilómetros de Barcelona y su madre no tenía auto ni licencia de conducir, lo que convertía cada casting en una verdadera odisea: “Hacíamos dedo en el pueblo para que nos llevaran al de al lado, de ahí tomábamos un tren hasta Barcelona y después metro”, contó en una ocasión la pareja de Chino Darín.
Las jornadas eran largas y frustrantes. Pasó meses enteros presentándose a castings de publicidad sin quedar seleccionada en ninguno. Sin embargo, lejos de rendirse, persistió. “Las colas eran infernales, pero quien la sigue la consigue”, resumió.
Una familia que superó todas las adversidades
La historia familiar de Úrsula Corberó también estuvo atravesada por situaciones complejas. Tiene una hermana mayor, Mónica, que no lleva el apellido Corberó. Su madre quedó embarazada a los 17 años y fue duramente señalada en el pueblo: perdió amistades, fue expulsada del colegio y terminó siendo estigmatizada por su entorno.
La relación entre sus padres fue interrumpida por la presión social y familiar, aunque con el paso del tiempo lograron reencontrarse y reconstruir su historia. Sin recursos, reunieron dinero euro por euro para volver a estar juntos y formar una familia, siempre priorizando el bienestar de sus hijas. Ese pasado, lejos de ser una carga, se convirtió en la base de los valores que hoy definen a Úrsula Corberó.



