La deuda que no espera: Argentina debe pagarle más de US$4400 millones al FMI en medio de la demora del acuerdo
En el marco de las negociaciones por la segunda revisión del programa suscripto el año pasado, la Argentina debe afrontar compromisos con el FMI que superan los US$4.400 millones en lo que resta del ejercicio. El proceso de auditoría, que comenzó en febrero, evalúa el desempeño macroeconómico del cierre de 2025 y su aprobación es condición necesaria para que el Gobierno acceda a un desembolso de US$1.000 millones tras concretar cada pago pendiente.
A pesar del intercambio de misiones técnicas entre Buenos Aires y Washington, las definiciones se han dilatado mientras el equipo económico intenta obtener un perdón oficial por el incumplimiento en la meta de acumulación de reservas del año anterior. Como contrapartida, la gestión de Javier Milei presentará el sobrecumplimiento de las metas fiscales y la compra de más de US$4.000 millones por parte del Banco Central en lo que va de abril de 2026.
El calendario de vencimientos presiona la liquidez de la autoridad monetaria, que ya efectuó un giro de US$800 millones en febrero sin haber recibido aún el envío compensatorio de este organismo multilateral. Según los datos publicados por el FMI, el cronograma para los próximos meses incluye una obligación menor a finales de este mes, seguido por compromisos que ascienden a casi US$800 millones en mayo.
El segundo semestre del año intensificará la exigencia financiera con vencimientos de US$834 millones en agosto, US$793 millones en septiembre y una cifra similar en noviembre, para concluir diciembre con una transferencia final de aproximadamente US$340 millones a esta entidad crediticia internacional
Ante este panorama, el ministro Luis Caputo tiene previsto participar en las Reuniones de Primavera del FMI y el Banco Mundial en Estados Unidos durante la tercera semana de este mes. En ese escenario, se busca un acercamiento directo con la directora gerente del ente, Kristalina Georgieva, para destrabar la auditoría técnica.
El enfoque oficial, según reportó TN, se centra en destacar la recuperación de la capacidad de compra de divisas del Banco Central como muestra de solvencia frente al organización financiera internacional, mientras se gestionan alternativas de financiamiento en el mercado para cubrir otros compromisos de deuda previstos para julio. La resolución de este acuerdo resulta clave para estabilizar las reservas netas y dar previsibilidad al sendero monetario en un contexto de alta sensibilidad financiera internacional.

