La desesperación de Mario Massaccesi en el partido Argentina-Inglaterra: «Estoy aprisionado y amenazado en mi casa»
El periodista se juntó con amigos para ver el partido de esta Copa del Mundo. Como buen anfitrión, los recibió en su casa. Y aunque dice que es «muy ordenado» con sus horarios, quizás los nervios por el gol inglés —qué terrible fue eso— lo sumergieron en la desesperación. Y en el baño. A Mario no le quedó otra alternativa que, promediando el segundo tiempo, ir a hacer lo segundo.
¿El problema? Fue precisamente ahí cuando Enzo Fernández recibió el pase de Leo afuera del área y, con un remate que nunca olvidaremos, venció la resistencia inglesa en esta verdadera batalla de Atlanta. Sí, en el mismo momento en que el conductor de TN estaba librando su propia batalla.
LA CÁBALA FORZADA QUE TUVO QUE CUMPLIR MARIO MASSACCESI
¿Qué pasó entonces? Que Mario quiso salir, pero no se lo permitieron: debió quedarse en el toilette, como dirían Mbappé y los suyos. «Argentina acaba de hacer un gol y yo estaba en el baño, porque tengo derecho de estar al baño. Y mis amigos ahora no me dejan salir. Me trajeron dos revistas viejas», relató el periodista en su Instagram, mostrando dos ejemplares de Gente, revista que colecciona desde hace años.
«Estoy incomunicado, encerrado, aprisionado, amenazado en mi propia casa —continuó—. Me dijeron: ‘Te quedás en el baño hasta que termine el partido’. Y me voy a quedar en el baño: lo único que quiero es que Argentina gane, no me interesa tener la razón en esta discusión obsoleta de estos autoritarios que tomaron mi casa por asalto«.

Enseguida sucedió lo que todos deseábamos: el cabezazo de Lautaro Martínez que torció la historia, para escribir así una verdadera gesta, más patriótica que deportiva, una de las páginas más gloriosas de nuestro país. Entonces Massaccesi se mostró eufórico. «¡Segundo gol de Argentina! —gritó en la soledad resuelta entre el inodoro y la ducha—. Sigo acá, en el baño, encerrado, no me muevo. ¡Vamos Argentina! ¡Vamos! Si el destino es el baño, el baño es mi lugar en el mundo«.
Porque las brujas no existen, pero que las hay, las hay: está claro que la Selección no iba a meter otro gol porque Massaccesi iba a quedarse en su baño, pero… ¿y si sí? ¿Y si fue por eso? Hasta que alguien demuestre fehacientemente su función inexistente, las cábalas se respetan. Así lo quiere Bilardo.
Y el domingo Mario, ya sabés: un par de revistas Gente, la bandera ¡y a hacer fuerza en el baño! Porque la Selección no ganó por vos y por tus amigos. Pero… ¿y si sí? Elegimos creer.


