La CGT celebró la postergación de la reforma laboral y desafió al Gobierno Nacional
La semana pasada fue clave para la Confederación General del Trabajo (CGT) porque marchó junto a otras agrupaciones y entes sociales contra la reforma laboral impulsado por el Gobierno Nacional. El proyecto se postergó y por eso celebraron esta traba en la rueda que tuvo el Ejecutivo para su implementación.
Jorge Solá, uno de los titulares del triunvirato de la central obrera, habló en Radio Rivadavia y celebró la noticia que paralelamente inquietó a Javier Milei por no poder lograr su cometido. «Es un gran triunfo de los trabajadores», afirmó el líder de la CGT y volvió a instar al Gobierno Nacional a que «escuche a todos los sectores» antes de avanzar nuevamente en un futuro con estas modificaciones en los empleos.
El proyecto se discutirá en febrero y Solá espera que se apele a un análisis mucho más profundo, aunque no dejó de lado que la presión sindical y política fue clave para esto que considera un «logro». Para eso, aseguró que el trabajo en conjunto de los dirigentes sindicales, los gobernadores y los senadores fue importantísimo y podría volver a repetirse si la situación se repite sin cambios en 2026.
Desde la sede sindical fueron totalmente contundentes con cifras que lastiman el relato de optimismo del Ejecutivo. En ese sentido, Solá recordó que ya van 18 mil pymes desaparecidas desde que asumió en diciembre de 2023, pero también señaló que la inversión en una de ellas es compleja debido a que casi la mitad de los ingresos que se puedan tener se terminan extinguiendo entre impuestos provinciales, nacionales y tasas municipales.
«Es ahí donde hay que buscar la diferencia» dijeron desde la CGT y, finalmente, remarcó que los trabajadores informales también cumplen con sus derechos sin poder ejercerlos. Ahí se detuvo Solá para destacar que las pautas que marca el Gobierno Nacional no solo no ayudan, sino que reducen el empleo genuino.
Repudio al ataque contra SEIVARA, apoyo a la CGT y tensión sindical por la reforma laboral
La diputada Soledad Alonso presentó un proyecto de repudio tras el violento ataque a la sede central de SEIVARA en Buenos Aires y expresó su solidaridad con el secretario general Cristian Jerónimo. El hecho, ocurrido en plena conflictividad política y sindical, generó alarma en la CGT y fue interpretado como un acto intimidatorio.
Jerónimo denunció destrozos en oficinas, computadoras y documentación, mientras la CGT ratificó la movilización en Plaza de Mayo contra la reforma laboral. Ante una eventual aprobación, los dirigentes sindicales advirtieron que podrían recurrir a la Justicia por artículos que consideran inconstitucionales.


