Hidrovía: denuncian un nuevo escándalo que podría golpear de lleno al Gobierno de Javier Milei
Una serie de activos estratégicos para la integración energética y logística, tales como Transener y el Belgrano Cargas, se encuentran en el centro de un creciente escándalo vinculado a la hidrovía que podría impactar directamente en la administración de Javier Milei. La controversia surge tras el avance del Grupo Neuss para obtener el control del dragado y balizamiento de los ríos mediante un pliego diseñado presuntamente para excluir competidores internacionales y beneficiar a socios locales.
Según un análisis de Ámbito, el holding liderado por Juan y Patricio Neuss habría acordado una cláusula para recibir la mitad del negocio en una alianza con el Grupo Román y la firma Jan de Nul. Esta situación ha generado un estado de alerta en organismos internacionales como la DEA, que vigila con atención a los actores ocultos detrás de esta licitación de la vía navegable troncal.
La expansión del conglomerado empresarial bajo la gestión libertaria ha sido calificada por diversos analistas del sector energético, citados por el portal informativo, como un crecimiento vertiginoso sin precedentes en la historia reciente. Fuentes vinculadas a la industria señaladas por el portal informativo destacaron que los Neuss han logrado una integración vertical que abarca desde la generación hasta la distribución eléctrica, asemejando su acumulación de activos a esquemas de negocios del pasado pero en sectores mucho más estratégicos que la obra pública.
Este presunto favoritismo político en la hidrovía se suma a las sospechas por el proceso de privatización de Transener, donde informantes del sector describieron irregularidades técnicas en el sistema de carga de ofertas que terminaron favoreciendo a la propuesta del grupo empresario.
El conflicto ha escalado hasta el Congreso de la Nación, donde un grupo de legisladores solicitó frenar el proceso licitatorio de la arteria fluvial. La denuncia se basa en la supuesta falsificación de informes técnicos atribuidos a las Naciones Unidas para avalar los pliegos.
Además de la hidrovía, el Grupo Neuss ha expandido su imperio hacia la minería y la extracción petrolera en áreas maduras de YPF, consolidando un poder económico que, según fuentes parlamentarias, precisadas por el medio de comunicación, sería imposible de explicar sin los nexos cercanos con el entorno de asesores presidenciales.
Ante este panorama, el sistema judicial y la política enfrentan el desafío de auditar estas concesiones que comprometen la soberanía logística y los recursos estratégicos del país.

