Golpe al ingreso básico: el salario mínimo cayó casi 40% en poder adquisitivo
El poder adquisitivo del salario mínimo, vital y móvil en Argentina sufrió una contracción real del 39% entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, de acuerdo con el informe Panorama del empleo asalariado formal y de las remuneraciones elaborado por el IIEP de la UBA.
El documento técnico, citado por Infobae destaca que, pese a los ajustes nominales recurrentes, el ingreso básico se situó en marzo de este año en $352.400, una cifra que representa apenas un tercio del máximo histórico alcanzado en 2011 y que se posiciona incluso por debajo de los niveles registrados durante la crisis de la convertibilidad en 2001. Esta erosión del haber básico se produjo en un contexto de alta inflación donde los incrementos mensuales resultaron insuficientes, registrándose caídas reales críticas de hasta el 17% a principios de 2024.
El retroceso de los ingresos estuvo acompañado por una marcada destrucción del empleo formal, con una pérdida total de 304.000 puestos de trabajo en el periodo analizado, lo que equivale a una reducción del 3% de la plantilla de asalariados. Según el reporte de la UBA, el sector público experimentó el impacto más severo con una baja salarial respecto a fin ales de 2023, mientras que el sector privado mostró una mayor capacidad de resistencia.
No obstante, la caída del piso salarial afectó transversalmente a la economía, golpeando con fuerza a la industria y al comercio, que acumulan nueve meses consecutivos de contracción. La pérdida de valor del salario mínimo se siente de manera persistente en la minería, que encadenó 19 meses de destrucción de puestos laborales pese a mantener sus niveles de actividad.
La dinámica del mercado de trabajo en este abril de 2026 muestra una rotación laboral intensificada donde las tasas de salida de personal superan sistemáticamente a las de incorporación. El informe detalla que el empleo en casas particulares cayó un 4,5%, mientras el estancamiento del sueldo básico se refleja en que catorce provincias registraron descensos en sus plantillas privadas. Por el contrario, solo rubros como la construcción exhibieron repuntes moderados en el inicio del año.
En cuanto a las causas de desvinculación, las renuncias representan la mayoría de los casos, seguidas por la finalización de contratos. Ante un salario mínimo que no logra compensar el alza de precios, se consolida un escenario donde solo el 9% de las empresas reportó la incorporación de nuevos trabajadores, evidenciando el impacto profundo de la crisis en el salario mínimo nacional.

