Gladys Cabezas: “Me encontré a Prellezo en la calle y peleé para que no pueda ejercer como abogado”
“Me lo crucé en la calle”, recordó. “Yo estaba en el auto y lo vi. Quise bajar, pero enseguida me dijeron: ‘No bajes, Gladys, no bajes’. No bajé”. El ex policía, que había sido condenado a prisión perpetua, ya se había recibido de abogado. “Después supe que tenía su estudio justo frente al lugar donde trabajaba mi hija Mica, que también es abogada, y yo decía: ‘No puede ser’”.
Gladys Cabezas: “Peleé en el Colegio de Abogados para que no tuviera matrícula”
Con el paso del tiempo, Gladys descubrió que Prellezo había obtenido su matrícula profesional sin que se le exigieran antecedentes penales. “Eso me pareció una locura, porque tenía una condena”, explicó. “Entonces empecé a pelearlo en el Colegio de Abogados de la Capital”. La hermana del fotógrafo pidió una audiencia y se presentó personalmente para exigir explicaciones. “Ahí estábamos: él, su abogado, mi abogado y los magistrados”, relató.
“Los jueces le preguntaban: ‘¿Usted cómo obtuvo la matrícula? ¿No tiene condena?’. Y él respondía: ‘Yo estudié abogacía y me la dieron porque no tengo ninguna condena’. ¡Una cosa insólita! Los mismos que se la habían otorgado eran los que lo interrogaban
Gladys Cabezas: “Lo que se siente es impunidad”
“Con Prellezo yo hasta me reía”, admitió Gladys, intentando poner distancia del espanto. “Pensaba: ‘Este tipo está loco, no puede ser’. Lo que uno siente es impunidad. Esa sensación tremenda de decir: ‘¿Cómo puede ser que este tipo esté acá, con todos estos privilegios, mirándome a la cara y sin vergüenza?’”. Su reflexión final sintetiza años de dolor y de lucha: “No tienen vergüenza de nada, porque son psicópatas. No sienten. No tienen sentimientos”, concluyó.

