Georgina Barbarossa abre su intimidad: “Viví 12 años con mi mamá ciega y ahora me quedé sola”
Georgina Barbarossa: “Viví 12 años cuidando a mi mamá ya ciega”
Tras la pérdida de su marido, una herida que marcó profundamente a su familia, Georgina Barbarossa decidió acompañar a su madre durante una etapa de extrema vulnerabilidad. “Me la llevé a casa cuando se quedó ciega”, recordó. Ese acto de amor se extendió durante 12 años en los que convivió con ella, la cuidó y la acompañó en cada desafío cotidiano. Esa etapa la encontró atravesando duelos y reconstrucciones, pero siempre con la certeza de que estaba donde debía estar. Para Georgina, su mamá fue “una mujer inteligentísima y fuerte”, y cuidarla la marcó para siempre.
La vida avanzó, los hijos crecieron y la casa volvió a transformarse. Tras la muerte de su madre, también se fue Lucía, su sobrina, que vivía con ella, para mudarse con su novio. Y así, después de muchos años rodeada de compañía, la artista se encontró frente a una nueva realidad: “Me quedé sola”. Lo dijo sin dramatismo, pero con una honestidad que conmovió: “Hacía mucho tiempo que no vivía sola”, admitió, todavía adaptándose a una soledad que mezcla paz, nostalgia y redescubrimiento personal.
Georgina Barbarossa: “Miro las fotos y pienso: ‘Ay, papá, cómo te gustaría ver todo esto’”
Su casa, repleta de fotografías, funcionó como un refugio emocional. “Tengo la casa plagada de fotos”, contó en +CARAS, gracias también a su hermana fotógrafa, que registró cada etapa familiar. Cada vez que miraba esos retratos, inevitablemente pensaba en sus padres: “Ay, papá, cómo te gustaría ver que ahora soy abuela, que los chicos están tan grandes”.
En esas imágenes encontró compañía, memoria y un modo silencioso de seguir conversando con quienes ya no están. Entre la nostalgia, el amor y una soledad que aprendió a habitar, Georgina Barbarossa atravesó una etapa profundamente reflexiva y auténtica.



