FMI y la economía argentina: qué falta para destrabar el desembolso de USD 1.000 millones
La validación del programa económico argentino entra en su fase decisiva en suelo estadounidense. Luego de las auditorías de febrero, la delegación liderada por José Luis Daza, mantiene encuentros de alto nivel con el staff del FMI para dar el cierre técnico a la segunda revisión, garantizando así la continuidad de la hoja de ruta pactada entre el organismo y la Argentina.
De acuerdo con el análisis de Infobae, el objetivo central de estas reuniones presenciales es conseguir el aval definitivo que permita el giro de USD 1.000 millones destinados a robustecer las arcas del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Según informaron fuentes oficiales al portal informativo, las conversaciones buscan concluir el proceso de auditoría en el corto plazo, quedando supeditadas a los procedimientos burocráticos de Washington D.C.
Pese a la relevancia del envío de divisas, la urgencia por obtener el desembolso de USD 1.000 millones ha disminuido gracias a la dinámica del mercado de cambios, donde el BCRA ha mantenido una racha compradora que elevó las reservas internacionales a un nivel cercano a los USD 47.000 millones.
Este fortalecimiento de los activos externos, potenciado además por aportes de la provincia de Santa Fe, permite al Gobierno cumplir con las recomendaciones de estabilidad de el organismo multilateral. No obstante, el ministro Luis Caputo enfrenta el desafío de justificar ante el FMI el incumplimiento de las metas de acumulación de reservas netas de 2025, periodo condicionado por la decisión de priorizar la reducción de la inflación por sobre la compra de divisas.
De acuerdo con la visión de exdirectivos de la entidad financiera internacional al medio de comunicación, la aprobación final del acuerdo por parte de la Junta Directiva podría postergarse hasta mediados o fines de marzo. El procedimiento formal requiere que, tras el consenso técnico con el FMI, la propuesta sea visada por la directora gerente Kristalina Georgieva y las áreas legales y fiscales, para luego ser elevada al directorio mediante una carta de intención oficial. Expertos como Ricardo Delgado, de la consultora Analytica, señalan que los tiempos suelen ser flexibles, aunque el tratamiento en el board demanda un periodo previo de examen obligatorio de la documentación por parte de sus miembros.
En este escenario, José Luis Daza presentará los balances fiscales y monetarios finales antes de su retorno al país, previsto para antes del inicio de la Argentina Week en Nueva York. Mientras el equipo económico confía en obtener el visto bueno del staff del FMI, el BCRA continúa con su estrategia de recomposición de activos iniciada en enero de 2026 para consolidar la credibilidad del programa. La resolución de este trámite administrativo será determinante para asegurar la continuidad del financiamiento y sostener la estabilidad macroeconómica en los próximos meses de Javier Milei.

