Flexibilizan el uso de tarjetas en el exterior: qué traba clave dejó atrás el cepo cambiario
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) dispuso la anulación de las restricciones que limitaban la extracción de moneda extranjera en efectivo fuera del país mediante cualquier tarjeta de crédito emitida localmente. A través de la Comunicación “A” 8417, la autoridad monetaria dejó sin efecto el apartado que regulaba los adelantos en efectivo para los usuarios, lo que representa una adecuación significativa de la normativa vigente.
La medida impacta directamente en el uso de tarjetas en el exterior, eliminando los topes que condicionaban el acceso a divisas en cajeros automáticos internacionales. Para el Gobierno, este paso se inscribe en un proceso de simplificación cambiaria que busca normalizar las operaciones financieras de los ciudadanos argentinos en este abril de 2026.
Anteriormente, el esquema del cepo cambiario imponía techos estrictos por cada operación realizada en el extranjero. Según consignó el BCRA, los usuarios que utilizaban su tarjeta de crédito solo podían retirar un máximo de 50 dólares en países limítrofes y hasta 200 dólares en destinos más alejados. Con la nueva resolución, estas cantidades máximas desaparecen del marco regulatorio, permitiendo que las entidades financieras y emisoras de este instrumento de pago financiado operen sin las limitaciones cuantitativas que regían hasta el mom ento. Esta desregulación habilita a los viajeros a gestionar sus adelantos en moneda extranjera basándose en los límites propios de sus contratos bancarios y no por imposiciones de la normativa de Exterior y Cambios.
El paquete de medidas anunciado por la entidad monetaria no se limita únicamente al consumo turístico, sino que incluye una flexibilización más amplia del mercado de divisas. Al utilizar una tarjeta de crédito, el usuario ahora se encuentra en un entorno más desregulado, similar a los cambios en el comercio exterior.
El BCRA también extendió los plazos para el ingreso de dólares por exportaciones y amplió las excepciones para que personas físicas que venden servicios al exterior no tengan la obligación de liquidar sus divisas. Asimismo, se facilitó el acceso al mercado de cambios para el cumplimiento de vencimientos de deuda y se agilizaron las transferencias mediante este medio de compra internacional. Estas modificaciones técnicas apuntan a reducir la burocracia, eliminando barreras que afectaban la fluidez de los pagos fuera de la Argentina.

