Fate anunció que retomará la actividad cuando estén dadas las condiciones de seguridad
La empresa fabricante de neumáticos Fate comunicó que acatará la conciliación obligatoria dispuesta por el Gobierno nacional, aunque aclaró que la reapertura de su establecimiento industrial estará condicionada a la verificación de garantías técnicas y de protección para el personal.
Según el comunicado oficial de la firma, el regreso a la actividad productiva no será inmediato, ya que se requiere un plazo de entre dos y tres días para evaluar las tareas factibles bajo el actual escenario de ocupación del predio. Esta medida administrativa, dictada por un período de 15 días, ordena retrotraer el conflicto al estado previo, lo que implica dejar en suspenso los 920 despidos y las indemnizaciones millonarias que habían sido anunciadas recientemente.
La reapertura de la planta ubicada en Virreyes, San Fernando, se realizará de forma gradual y transitoria mientras dure el proceso legal. Según declaraciones de fuentes de la empresa a Radio Mitre, la intención es retomar las operaciones utilizando los insumos que ya se encuentran disponibles en el predio, siempre que se validen las condiciones operativas necesarias.
A pesar de este acatamiento temporal a la decisión del Estado, la dirección de la compañía de neumáticos mantiene firme su plan de cierre definitivo. Esta postura es atribuida a factores críticos como la pérdida de competitividad, la fuerte caída en la demanda del mercado, el incremento de las importaciones y el prolongado conflicto con el gremio SUTNA.
En este contexto de alta tensión gremial, la situación laboral de casi mil empleados permanece en un estado de incertidumbre legal. De acuerdo con lo consignado por Radio Mitre, el directorio de la fábrica argentina planea avanzar con el cese total de actividades una vez que concluya el plazo legal. Durante la actual etapa, el objetivo de Fate es realizar un diagnóstico técnico exhaustivo para determinar si es posible poner en marcha las líneas de montaje de manera segura.
Antecedentes de una crisis terminal
El conflicto en Fate se enmarca en el reciente anuncio de cierre definitivo de su planta en San Fernando, tras ocho décadas de actividad. La firma, propiedad de Javier Madanes Quintanilla, justificó el cese y el despido de 920 operarios por la pérdida de competitividad frente a las importaciones, que alcanzaron un récord en 2025. Según informes de la consultora PxQ citados por La Nación, el sector del neumático perdió más de 6.400 empleos en los últimos dos años, afectando también a firmas como Pirelli y Bridgestone. En este escenario, la compañía de caucho planea liquidar sus activos para volcar sus inversiones al mercado energético, marcando el fin de una era para la industria manufacturera local.

