ESTABA PRÓFUGO POR EL TRIPLE CRIMEN NARCO Y LO ENCONTRARON EN UNA CÁRCEL PORTEÑA

Un impactante giro sacude la investigación por el triple crimen narco de Florencio Varela ocurrido en octubre de 2025. En las últimas horas, los investigadores de la DDI de La Matanza lograron identificar y localizar a un nuevo y peligroso sospechoso clave en la causa.
El dato que dejó a todos con la boca abierta: el acusado no estaba prófugo, sino que ya se encontraba tras las rejas en una alcaidía de la Policía de la Ciudad.
El sospechoso fue identificado por sus iniciales como D.G., un delincuente argentino oriundo del Barrio Illia, en el Bajo Flores. Para la Justicia, este rincón porteño es el epicentro operativo de la sanguinaria banda narco que ejecutó los femicidios.
Según publicó el portal Infobae, el rol de D.G. en la organización criminal es calificado por las fuentes judiciales como completamente inquietante: se lo acusa de haber participado de forma directa tanto en la captación como en el posterior asesinato de las tres víctimas: Morena Verdi, Lara Gutiérrez y Brenda del Castillo.
La caída de este nuevo implicado se dio casi por accidente. En marzo de este año, la fuerza porteña lo detuvo tras asaltar un supermercado a punta de pistola. Al cruzar los datos y las huellas criminales en el marco de la investigación federal, saltó la alarmante conexión con el triple crimen.
Por orden del juez federal Jorge Rodríguez y el secretario Ignacio Calvi, el imputado será trasladado de inmediato a la sede de la DDI de La Matanza para ser indagado.
Con este arresto, ya se suma una nueva ola de detenciones que incluye a otros miembros de la banda del Bajo Flores, un engranaje de mulas, sicarios y apoyo logístico que poco a poco empieza a caer ante la justicia.
PRIMER ANIVERSARIO Y MARCHA
El domingo 20 de septiembre, día en que se cumple el aniversario del hallazgo de los cuerpos y se recuerda como fecha del triple crimen, la cita será nuevamente en la Rotonda de La Tablada, a las 19.00. Allí se inaugurará un mural con los rostros y nombres de Brenda, Lara y Morena.
La obra, impulsada por allegados y vecinos, busca convertirse en un símbolo permanente de memoria en el espacio público, así como en un recordatorio de que la causa judicial continúa abierta y con responsabilidades aún por definir.


