Escuela 385 de Rearte Sur: el abandono que desmiente el discurso oficial

Escuela 385 de Rearte Sur: el abandono que desmiente el discurso oficial

Padres denuncian falta de personal, deterioro edilicio y ausencia de respuestas del Estado. La realidad contradice las garantías anunciadas por el Gobierno provincial.

Mientras el gobernador Osvaldo Jaldo aseguraba antes del inicio del ciclo lectivo 2026 que las condiciones edilicias en las escuelas de Tucumán estaban garantizadas, la realidad en la Escuela N° 385 de Rearte Sur, en el departamento Trancas, expone una situación muy diferente.

En esa institución asisten apenas diez niños entre nivel primario y jardín. Sin embargo, la baja matrícula no ha significado mayor atención del Estado, sino todo lo contrario: abandono.

Según denuncian los padres, la escuela no cuenta con personal de limpieza desde hace una década, cuando la última ordenanza se jubiló. Tampoco tiene personal de cocina. Ante esa ausencia, son los propios padres quienes se turnan para preparar los alimentos de los chicos.

“No tenemos personal auxiliar. Son innumerables las notas y reclamos que hicimos tanto a la comuna como a la Municipalidad de Trancas y no tenemos respuesta”, aseguran.

La estructura educativa funciona con una directora que asiste tres veces por semana, una maestra de grado que permanece de lunes a lunes en la escuela y una docente de nivel inicial que tomó el cargo este año. No hay ordenanza. No hay cocinera. No hay mantenimiento regular.

El contraste con el discurso oficial

Antes del inicio de clases, el gobernador afirmó que el Estado había trabajado para garantizar infraestructura, transporte y seguro escolar, asegurando que las escuelas estarían en condiciones de recibir a los alumnos.

Sin embargo, en Rearte Sur, los padres describen una llegada rodeada de matorrales, humedad en las paredes, presencia de insectos y condiciones que consideran indignas.

“Nos sentimos totalmente abandonados por el Estado. El mantenimiento lo hacemos de nuestro bolsillo”, sostienen.

Mientras otras escuelas exhiben pintura nueva y limpieza visible, la 385 convive —según el testimonio de la comunidad educativa— con humedad, deterioro y falta de recursos básicos.

Un problema estructural

La situación abre un debate más profundo: ¿qué ocurre con las escuelas rurales y de baja matrícula en Tucumán? ¿Existe un seguimiento real sobre las condiciones edilicias en el interior profundo de la provincia?

La educación pública no puede medirse por cantidad de alumnos. Cada niño tiene el mismo derecho a estudiar en condiciones dignas.

En Rearte Sur, la comunidad educativa no pide privilegios. Pide presencia del Estado.

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