Emilia Attias contó que le tuvo que explicar a su hija por qué la ve dos horas por día y se armó: «Me parece sano no criar hijos programados para obedecer»
Ya de por sí, la ruptura de un matrimonio de 18 años deja un vacío enorme, y más cuando hay chicos en el medio. En ese contexto, también juega que Emilia tiene una carrera muy dedicada, y que le apasiona, pero su hija Gina se lo recriminó.
“Me imagino que se le mueve un mundo a un niño cuando sus padres se separan. Ella tenía 7 años, llegó a decir que yo trabajaba muchas horas. ‘¿Qué vida de niño es esta? Estoy 8 horas en un colegio, después con una niñera 2 horas y después con vos y no puedo decidir a qué hora me voy a dormir’, así me habla mi hija”, lanzó.
Esa charla que se dio sirvió para que Emilia le explique cómo funciona la vida de un adulto, el impacto que genera al ser padres separados, y que entre el trabajo y las responsabilidades, hay que saber convivir y encontrar un equilibrio.
LA REVELACIÓN DE EMILIA ATTIAS SOBRE SU HIJA
“Yo le dije: ‘Yo sé que es duro lo que nos está pasando a las dos. A mí no me ves llorar pero por adentro tengo un montón de procesos que estoy viviendo. Tengo angustias y muchas ganas de estar con vos, pero tengo que salir a trabajar para poder sostener todo lo que tenés’”, contó.
En ese intercambio que mantuvo con Luli Fernández, durante una entrevista en Infobae para el ciclo “Culpa”, se dio un interesante debate sobre la crianza de los chicos, y particularmente a esa edad, o cuando pasan un proceso tan duro como la separación de padres.
“Yo soy una persona responsable con mi felicidad. Me parece sano no criar hijos programados para obedecer. Me parece que el mundo está muy adoctrinador y el pensamiento crítico es una isla de libertad para mí. Me parece un ejercicio inteligente cuestionarse”, comentó Attias.


