El vínculo inseparable entre Ernestina Pais y su mamá Milka Truol: las historias que hoy cobran otro sentido
Con el paso de las horas comenzaron a conocerse distintos testimonios que reflejan el estrecho vínculo que unía a madre e hija. Desde las batallas personales que atravesó la conductora hasta el renacer profesional que vivía sobre los escenarios, Milka fue una presencia constante y un sostén incondicional.
En los últimos años, Ernestina había hablado públicamente de los desafíos que enfrentó en su vida personal y de la importancia que tuvo el acompañamiento de su entorno para salir adelante. Entre esas personas, su mamá ocupó siempre un lugar central. Quienes conocían de cerca a Ernestina aseguran que Milka nunca dejó de acompañarla, incluso durante los períodos más complejos de su vida.
Mientras la periodista atravesaba diferentes crisis personales y buscaba reconstruirse, su madre permaneció a su lado con un perfil bajo, lejos de las cámaras, pero muy presente en cada paso. Ese respaldo también se reflejó cuando la conductora decidió volver a apostar por su carrera artística. Su incorporación a la obra El divorcio significó un nuevo comienzo profesional que la llenaba de entusiasmo y que, según contaban sus compañeros, también era motivo de orgullo para su familia.
El renacer de Ernestina que Milka disfrutaba de cerca:
Actores como Diego Ramos y Guillermina Valdés coincidieron en que Ernestina atravesaba uno de los momentos más felices de los últimos tiempos. Había encontrado en el teatro una nueva pasión y disfrutaba de cada función junto al elenco. Ese presente también era celebrado por Milka Truol, quien veía a su hija entusiasmada con este desafío artístico y acompañaba de cerca esta etapa de crecimiento personal.
Por eso, la tragedia ocurrida el pasado viernes golpeó con especial dureza a todo su entorno. Durante el velorio de Ernestina Pais, Milka protagonizó uno de los momentos más conmovedores de la despedida. Según contó Diego Ramos, la madre de la conductora les hizo llegar una pregunta a los integrantes del elenco que dejó a todos profundamente movilizados.
“¿Y a quién van a poner? Porque ella tenía una energía muy fuerte, tienen que buscar a alguien acorde”, expresó, en referencia al futuro de la obra El divorcio. Lejos de tratarse de una simple inquietud sobre el espectáculo, sus palabras fueron interpretadas como una manera de dimensionar el lugar que ocupaba Ernestina arriba y abajo del escenario, destacando una personalidad que, para quienes compartieron trabajo con ella, resulta imposible de reemplazar.
Tras la partida de la periodista, las imágenes de madre e hija, los recuerdos compartidos y los testimonios de quienes las conocieron comenzaron a reconstruir una historia marcada por el cariño, la contención y la compañía incondicional. Mientras familiares y amigos intentan atravesar el duelo, el nombre de Milka Truol quedó inevitablemente ligado a la fortaleza con la que enfrentó uno de los momentos más dolorosos de su vida.



