El peligro de las apuestas: un tenista, hijo de un campeón del mundo, denunció amenazas en Rosario
El mundo de las apuestas volvió a acercarse al tenis argentino y mostró toda su peligrosidad con un episodio de extrema gravedad que involucra directamente a un deportista argentino. Román Burruchaga, hijo del exfutbolista Jorge Burruchaga, fue víctima de fuertes amenazas telefónicas en medio del torneo Challenger 125 de Rosario.
El jugador de 24 años de edad comenzó a recibir mensajes intimidatorios desde un número radicado en el exterior, con referencias directas que hacían mención de su familia y exigía que perdiera la semifinal ante el taiwanés Chun Hsin Tseng. «Tenes que perder contra el chino», fue el primer textual que recibió Burruchaga y posteriormente llegaron más advertencias que denotaban un seguimiento personas con datos reales, algo que estaría totalmente relacionado a las apuestas.
Finalmente, le enviaron una foto de una pistola, algo que motivó un operativo inmediato de seguridad con custodia permanente, refuerzo de patrullas y vigilancia permanente en el perímetro del club donde se está jugando el certamen. Pero no es aislado, ya que hace días lo mismo le sucedió al español Nikolas Sánchez Izquierdo, que también denunció amenazas y abandonó el país tras quedar eliminado.
El tenis es uno de los deportes donde más se amañan partidos y permanentemente hay denuncias al respecto. En este caso, Román Burruchaga hizo caso omiso a las palabras y salió a ganar el partido, venciendo a su contrincante asiático en dos sets con un doble 6-3
El domingo, en cambio, cayó frente al otro argentino Camilo Ugo Carabelli con un fuerte trabajo policial en Rosario. A su vez, la justicia ya abrió una investigación para garantizar la seguridad de todos y poder dar con quienes enviaron estos intimidatorios mensajes ligados a apuestas que seguramente son paralelas e ilegales.
El argentino que tuvo problemas con las apuestas
Episodios relacionados a las apuestas ya tuvieron lugar en el país e involucraron a Nicolás Kicker, quien en 2018 fue declarado culpable por amañar partidos y recibió una condena de tres años con multa extra de 25 mil dólares aplicada por la Unidad de Integridad del Tenis.
Según lo que investigaron y descubrieron, arregló previamente partidos en los torneos Chalenger de Padua y Barranquilla durante el año 2015. En aquel momento fue interceptado por apostadores que se contactaron por él mediante Facebook como un posible sponsor hasta que se desenmascaró y reveló la verdad de sus intenciones.

