El Mono de Kapanga contó su experiencia cuando estuvo al borde de la muerte: «No me quería ir»
El músico recordó aquel momento límite con una crudeza que desarma, sin esconder la vulnerabilidad que lo acompañó en la sala de emergencias. “Es un dolor muy intenso, esa sensación de decir ‘me tocó’, mientras te monitorean y te hacen estudios constantemente. Cuando preguntás cómo estás y te responden ‘estás delicado’, se llena la cabeza de preguntas”, relató, dejando ver que la valentía del escenario no siempre alcanza en la camilla.
En medio del susto, Martín Alejandro Fabio —nombre completo del artista— tuvo que enfrentar otro impacto emocional: la distancia con su hijo. “Tobías estaba de viaje tocando y, aun así, me cayó la ficha de que no quería irme todavía”, confesó, marcando uno de los puntos que más lo sacudieron durante su recuperación.
Tras el alta, el cantante acomodó su agenda con una disciplina que sorprendió incluso a su entorno. “La gente dice ‘me quiero morir’, pero uno no sabe lo feo que es cuando realmente estás tan cerca”
LA EXPERIENCIA CERCANA A LA MUERTE DEL MONO DE KAPANGA
Hoy El Mono de Kapanga administra mejor los tiempos, regula la intensidad de los shows y aprendió a descansar sin culpas. Ya no hay lugar para los excesos que antes parecían parte del oficio: ahora el disfrute viene con pausa, con control y con la certeza de que cada día suma.
Y aunque el miedo dejó una marca que no piensa esconder, el músico mantiene el humor que lo caracteriza. “No vi la luz, pero estuve cerca de levantar la perilla… y no tenía ganas de morirme todavía”, cerró, con esa mezcla de picardía y sinceridad brutal que lo vuelve inconfundible.

