El hijo de la influencer Geraldine Mayer denunció una vida de maltratos, hambre y humillaciones: «No me dejaban comer y a los 13 me…»
“Si podrían difundir este video estaría más que agradecido ya que es muy importante para mi», arrancó Cataldi, antes de romper el silencio, cansado de “estar callado 20 años”. Sin más preámbulos, el chico soltó: “Quería decirles cómo sobreviví a mi madre narcisista, manipuladora y a su maltrato psicológico. Es influencer, me hizo sufrir toda la vida, es una muy mala persona y no sé por qué le va bien”.
Tomás mostró el perfil de Mayer, desde hace años muy famosa por presumir de sus looks, sus consumos de lujo y esa perfección aspiracional que, de un momento a otro, mostró su verdadera cara. Geraldine, contó el joven, transmitía lo mucho que amaba a sus hijos “sabiendo que me maltrataba como si fuese nadie, como si fuese una basura”.
“Ella gritaba, me comparaba, me humillaba, me despreciaba y todo era mi culpa. Me comparaba con mis amigos y me preguntaba cómo no podía ser como ellos”, agregó. Las humillaciones eran constantes y repetidas, dolorosas. Una de ellas, fue cuando tenía 13 años. “La frase que me quedó marcada para siempre fue ´nunca creí tener un hijo tan pelotudo como vos´. Al día de hoy tengo 20 años y ya no me afecta, pero ese momento fue uno de los que más sufrí en toda mi vida», dijo.
EL INFIERNO QUE TOMÁS CATALDI ASEGURA QUE VIVIÓ EN MANOS DE SU MADRE
«En base a eso quise intentar mi fuiiiii (hace el gesto de quitarse la vida) y en base a eso me dijeron que estaba loco, que estaba enfermo, que me tenían que internar, que tenía que ir a un psiquiátrico. En vez de decirme eso, me podrían haber preguntado si era feliz o cómo estaba. Nada más simple que eso» siguió.
Entre la infinidad de maltratos que padeció, Tomás recuerda el hambre. «Otra cosa que me pasaba es que no me podía alimentar porque no me dejaban comer. Iba todos los días dos horas al gimnasio y cuando volvía, no podía comer porque la respuesta de mi mamá era que la cocina ´cerraba a las dos de la tarde´”. El problema era que cuando él decidía cocinar algo, “era gritos por todos lados y muchas cosas más».

“No tengo tanto material pero tengo conversaciones, chats, WhatsApp, todo”, señaló, sobre las pruebas de lo que vivió durante años en los que hubo violencia física, también de parte del padre. Así lo contó: “Una vez estaba en mi cuarto, llorando, le dije a mi padre ´no quiero hablar con vos, necesito estar solo´ y su respuesta fue cagarme a trompadas”.
“Quiero decirles que no todo lo que ven redes sociales es real. Mi mamá publicaba fotos donde aparecíamos mi hermana y yo aparentando tener una hermosa y perfecta familia», sumó, helando la sangre a todos con su testimonio.


