El Gobierno cerró un crédito por US$ 400 millones para reforzar el sistema eléctrico y reducir los cortes de luz
Con el objetivo de revertir la fragilidad de la infraestructura energética nacional, el Gobierno de Javier Milei oficializó este lunes la aprobación de un préstamo por US$ 400 millones otorgado por la CAF (Corporación Andina de Fomento). La medida, formalizada mediante el Decreto 23/2026, surge como respuesta directa a la crisis del sector tras los masivos cortes de luz que afectaron a un millón de usuarios en el Área Metropolitana de Buenos Aires a principios de año.
El financiamiento se ejecutará bajo un programa de apoyo a la sostenibilidad energética, diseñado por el Ministerio de Economía para reforzar el sistema eléctrico mediante una gestión más eficiente de los recursos y una modernización institucional que permita mitigar los apagones durante los picos de demanda estival.
El préstamo de la CAF se destinará a la sostenibilidad fiscal del sector.
La estrategia de la administración central no se limita a la asistencia financiera, sino que busca redefinir el esquema de subsidios para proteger a los sectores vulnerables y reducir las transferencias generalizadas. Según los informes técnicos del ENRE, citados en una nota de Infobae, la urgencia de estas políticas queda en evidencia al observar el desempeño de distribuidoras como Edesur, que en el último semestre duplicó los límites permitidos de interrupciones, alcanzando un promedio de 4,12 cortes de luz por cliente con una duración media superior a las siete horas.
El nuevo crédito de la CAF funcionará como un soporte presupuestario sectorial que permitirá actualizar normativas y mejorar los sistemas de información para identificar beneficiarios, complementando otras inversiones recientes como los US$ 300 millones destinados por el Banco Mundial a la generación eléctrica.
Este flujo de divisas, que según el Banco Central tendrá un impacto controlado en la balanza de pagos, se integra a un plan de infraestructura más amplio que prevé inversiones superiores a los US$ 6.600 millones para ampliar el transporte de energía en todo el país y minimizar las fallas en el suministro. Al centrarse en la sostenibilidad fiscal y la equidad distributiva, el Gobierno apuesta a que estos fondos ayuden a solucionar los cuellos de botella logísticos que hoy impiden un traslado eficiente de la potencia.
De esta manera, el Gobierno busca garantizar la estabilidad de la red nacional ante las altas temperaturas, utilizando este crédito internacional con costos financieros favorables para profesionalizar la gestión administrativa, evitar nuevos cortes de luz y promover un uso racional de la energía, reduciendo así la frecuencia de los cortes de luz en las zonas de mayor consumo.



