El Gobierno anticipa aumentos de tarifas y no descarta cortes de luz y gas en invierno
El Gobierno nacional proyecta un escenario de aumentos tarifarios y desafíos operativos para el sector energético de cara a la temporada invernal, afectando el suministro de luz y gas. Según un documento técnico que circula entre las empresas del área, al que tuvo acceso el diario Clarín, se prevé que el costo mayorista de la electricidad sufra un incremento del 35% a partir de mayo, elevándose desde los actuales $73.500 hasta superar los $100.000 por megavatio-hora.
Este encarecimiento del precio estacional, que representa cerca del 40% del valor de las facturas, podría trasladarse a los usuarios residenciales con subas de entre el 10% y el 15%, dependiendo de la política de subsidios. Por su parte, la industria enfrentaría un alza del 88% en el precio mayorista. Fuentes oficiales consultadas por el citado medio indicaron, no obstante, que la magnitud del impacto final en las boletas sería menor a lo que sugieren los informes técnicos previos.
El incremento en los costos responde a la necesidad de utilizar combustibles líquidos y gas natural importado para la generación térmica, ante una demanda residencial que suele multiplicarse por cinco durante el invierno. En este marco, las simulaciones oficiales advierten sobre un riesgo latente de interrupciones en el suministro debido a estos aumentos en la presión del sistema.
El reporte técnico señala que existe un 34% de probabilidad de requerir medidas operativas de emergencia si el consumo eléctrico alcanza picos de 28.700 megavatios entre fines de junio y principios de julio. Ante un eventual faltante de potencia, el Poder Ejecutivo podría verse obligado a solicitar cortes de consumo en estaciones de servicio e industrias, recurrir a importaciones de energía de países vecinos o afrontar bajas de tensión en diversas regiones del país, producto de esta suba de la demanda estacional.
Expertos del sector, citados bajo reserva, atribuyen la fragilidad del sistema a la falta de inversiones sostenidas en infraestructura durante los últimos doce años y a carencias en la planificación. El panorama actual se ve agravado por la cancelación de licitaciones previas para ampliar el parque termoeléctrico, lo que obligará a importar energía de Brasil y Bolivia con un sobrecosto estimado de US$ 240 millones para este invierno, lo que generará nuevos aumentos en el gasto público.
A pesar de estas advertencias técnicas que sitúan el riesgo de cortes muy por encima del 19% registrado en años anteriores, voceros gubernamentales desestimaron la relevancia estadística de tales proyecciones y aseguraron que se trabaja para garantizar el abastecimiento a pesar del incremento de la presión sobre el sistema interconectado.

