El Gobierno activó el RIMI, el régimen que busca potenciar la inversión productiva de pymes
El Poder Ejecutivo nacional formalizó este lunes la reglamentación del RIMI (Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones), una herramienta diseñada para estimular las inversiones productivas de las pymes en todo el territorio argentino. A través del Decreto 242/2026, firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo, el Gobierno estableció las condiciones operativas para acceder a una serie de beneficios fiscales orientados a mejorar la competitividad y fomentar la creación de puestos de trabajo.
Esta medida busca que las empresas de menor escala incrementen sus exportaciones y modernicen sus procesos mediante la adquisición de bienes de capital y tecnología en este abril de 2026.La normativa alcanza a las micro, pequeñas y medianas empresas de tramo 2 que tributen el impuesto a las ganancias, incluyendo también a entidades sin fines de lucro registradas ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
De acuerdo con el texto oficial, el RIMI considera proyectos destinados a bienes nuevos amortizables, como maquinaria e infraestructura específica. Este plan de fomento para inversiones también contempla obras con un avance inferior al 30% al momento de la vigencia de la ley. No obstante, el Gobierno aclaró que bajo el RIMI
El acceso a las ventajas impositivas se habilitará una vez que el proyecto se ponga en marcha, fijando límites específicos para la devolución de créditos fiscales. Según la disposición técnica, la ARCA y las secretarías de Energía y Agricultura disponen de un periodo de 30 días para emitir las normas del este esquema de beneficios manufactureros.
Es importante destacar que no podrán ser beneficiarias aquellas empresas que registren deudas pendientes con el organismo recaudador. Con esta reglamentación, se busca que el RIMI actúe como un motor para la reactivación económica, permitiendo que las compañías reinviertan sus utilidades en bienes tecnológicos que reduzcan el consumo energético en sus unidades de producción.

