El estremecedor accidente de auto de Pepe Ochoa en el que casi pierde la vida: «Me moría»

El estremecedor accidente de auto de Pepe Ochoa en el que casi pierde la vida: «Me moría»


Pepe Ochoa vivió uno de los momentos más angustiantes de su vida el pasado viernes, cuando regresaba a su casa después de una nueva emisión de LAM.

 

 

En medio del intenso temporal que azotaba la Ciudad y sus alrededores, el panelista perdió el control de su auto sobre la Panamericana, protagonizó un violento accidente y, según confesó, llegó a creer que ese podía ser su último día.

Al recordar lo sucedido al aire de LAM, Ochoa relató con crudeza cómo comenzó la secuencia que terminó con su vehículo destruido. «Estaba manejando en Panamericana, iba a 70 km/h, agarré un charco de agua y di tres trompos. Mi auto se destruyó todo, quedó en destrucción total y la conté de ped…».

Tras el impacto, aprovechó para dejar una reflexión sobre la importancia de la seguridad vial: «Importante usar cinturón de seguridad, lo tenía puesto». La situación se volvió todavía más desesperante cuando el vehículo comenzó a girar sin control.

PEPE OCHOA CONTÓ EL TERRIBLE ACCIDENTE

«Como justo estaba en una curva, me patinó el auto, me pegué contra el guardarrail y empecé a dar vueltas», explicó. En medio de esa desesperación, su mente solo podía pensar en sus seres queridos: «Pensaba mucho en mi familia y en mi sobrino de nueve meses». El panelista también reveló cuál fue el instante que más lo marcó.

«Pensé que me iba a morir, sentí un frío que me corría por el cuerpo horrible. Yo venía por Panamericana, quedé en contramano y había muchos autos, de ped… no choqué con ninguno. Dos me esquivaron y ahí pude salir», exteriorizó.

Conmovido por lo ocurrido, resumió el desenlace con una frase cargada de emoción: «La verdad que tengo un Dios aparte». Como si la experiencia no hubiera sido suficiente, Pepe aseguró que vivió una serie de coincidencias que interpretó como señales. «Soy muy creyente. Frenaron dos personas, uno de los que se frenó se llamaba Carlos, como mi abuelo, y el otro no me dijo el nombre, pero tenía la campera del club donde mi otro abuelo, Enrique, jugaba al rugby», contó, todavía movilizado por lo sucedido.

Pese a la violencia del choque, el panelista solo sufrió un rasguño. También agradeció la rápida asistencia de los trabajadores de la autopista y de su hermana, que acudió para ayudarlo. Ya con la tranquilidad de haber sobrevivido, dejó una reflexión que expuso el impacto emocional que le dejó el accidente: «Podría haber sido mucho peor. Pensaba en mi familia, pero, a la vez, en que si no la contaba, lo feliz que fui mi vida y lo orgulloso de haber cumplido mis metas».

 

TEMAS


 



Source link

Compartir