Donald Trump se negó a disculparse con el papa León XIV tras acusarlo de «complacer a la izquierda radical»
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se negó este lunes a disculparse con el papa León XIV tras calificarlo de “débil” y “pésimo en política exterior” por su oposición a la guerra con Irán.
En una sesión con reporteros en la Casa Blanca, el mandatario afirmó que el pontífice es “muy débil con el crimen” y que su elección en el Vaticano fue una estrategia para lidiar con su presidencia, sentenciando que “si yo no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano”.

Trump también intentó explicar una imagen eliminada de sus redes sociales que lo mostraba como Jesucristo, alegando que pensó que la ilustración era de él “como médico”.
Por su parte, el papa León XIV, el primero de la historia nacido en Estados Unidos, evitó escalar el conflicto durante el inicio de su viaje por África al declarar: “No me da miedo” y “no quiero abrir un debate”.
El pontífice subrayó que su llamado a la paz no es un ataque directo, sino un compromiso con el Evangelio, y criticó la “ilusión de omnipotencia”

La tensión entre ambos líderes generó un cisma incipiente en la política estadounidense y religiosa mientras la guerra en Irán alcanza su séptima semana.
El arzobispo Paul S. Coakley, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de EE. UU., expresó estar “desalentado” por los dichos del presidente y defendió la figura del papa señalando que “no es su rival” ni un político, sino el Vicario de Cristo.
Pese a las críticas, Trump mantuvo su postura hostil hacia el líder religioso, instándolo a “dejar de complacer a la izquierda radical” y a centrarse en su rol clerical.

