Crece la oferta de alimentos importados en supermercados: cuánto cuestan y qué marcas volvieron
La flexibilización del comercio exterior y la simplificación de trámites aduaneros han generado un notable incremento en la presencia de alimentos importados en los supermercados argentinos, marcando el regreso de firmas internacionales y la diversificación de la canasta básica. Este fenómeno de apertura comercial, que busca fomentar la competencia con la industria local, ha permitido que productos de almacén, bebidas, carnes y frutas frescas vuelvan a estar disponibles de manera masiva.
Una nota de Infobae destaca que un caso emblemático es el de la cooperativa uruguaya Conaprole, que retornó al país con su línea de manteca, dulce de leche y quesos. Asimismo, el sector de conservas muestra una fuerte presencia de atún ecuatoriano a través de etiquetas como Bulnez y Máxima, que en algunos casos se comercializan con precios entre un 15% y un 30% por debajo de las opciones nacionales.
El sector de las bebidas también refleja este cambio de tendencia con la vuelta de cafés europeos de marcas como Lavazza y Viaggio, junto al ingreso de cervezas brasileñas como Itaipava y españolas como Landvik. En cuanto a los productos frescos, la mayor oferta incluye manzanas chilenas, bananas de Ecuador y cítricos provenientes de España, aunque informes del CEPA, citados por el portal informativo, indican que el ingreso de productos del exterior
Este avance de los alimentos importados se consolida en un año donde las compras externas de bienes de consumo alcanzaron un récord histórico de USD 8.376 millones, superando los picos registrados en 2018.
Incluso el mercado cárnico ha sentido el impacto de esta apertura. Según datos del Indec, las compras de carne vacuna sufrieron un incremento del 580% interanual al cierre de 2025, con Brasil como principal proveedor. Si bien este volumen representa menos del 10% del consumo mensual doméstico, su crecimiento es significativo frente a la caída del 7% en las exportaciones nacionales.
Mientras el Gobierno sostiene que esta dinámica de alimentos importados ayuda a moderar la inflación, sectores industriales advierten sobre la presión competitiva que enfrentan las fábricas locales ante el ingreso de mercancía de origen extranjero con costos de producción inferiores.



