Cierre de Fate: el Gobierno Nacional dictó la conciliación obligatoria durante 15 días
El conflicto en la histórica fábrica de neumáticos Fate sumó un nuevo capítulo con la intervención del Gobierno Nacional, que suspendió por 15 días los despidos anunciados por la empresa. La medida se tomó tras una audiencia de conciliación convocada por la Secretaría de Trabajo, en la que participaron representantes de la compañía y del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) liderado por Alejandro Crespo.
La decisión implica dejar sin efecto los 920 despidos comunicados por la firma, que había anunciado el cierre definitivo de su planta en Virreyes, partido de San Fernando. El Gobierno busca abrir un espacio de negociación en medio de un clima de tensión, con protestas de empleados dentro y fuera del predio, presencia policial y manifestaciones que incluyeron a trabajadores en los techos de Fate.
El comunicado de la empresa había justificado el cierre en «cambios en las condiciones de mercado», repasando su trayectoria de más de 80 años y su rol como único productor nacional de neumáticos radiales para transporte. Sin embargo, el deterioro económico de la compañía se arrastra desde 2019, con reducción de puestos de trabajo, caída de ventas y pérdidas millonarias.
Desde el SUTNA cuestionaron la legalidad del cierre y señalaron que la empresa no cumplió con los procedimientos correspondientes. Alejandro Crespo, secretario general del gremio, calificó la decisión como «totalmente ilegal» y reclamó la intervención del Gobierno, advirtiendo sobre el impacto social del conflicto. El sindicato también denunció que los trabajadores llevan 14 meses sin aumentos salariales y rechazó que esa situación sea la causa de la crisis actual.
El conflicto escaló con un episodio judicial: Crespo y otros empleados ingresaron al predio tras cortar el alambrado, lo que derivó en una intervención de la fiscalía. El dirigente fue detenido y luego liberado, mientras se identificó a 14 trabajadores por presunta turbación de la propiedad. En paralelo, delegados de la empresa remarcaron que gran parte de los empleados afectados tiene más de dos décadas de antigüedad e Fate, lo que agrava el impacto del cierre.
El cierre de Fate expone la crisis industrial y la tensión con el modelo económico
El cierre de la planta de Fate en San Fernando fue interpretado por empresarios como un síntoma de época más que como una reestructuración. La salida del principal fabricante nacional de neumáticos, que producía cinco millones de unidades al año y empleaba a más de 900 operarios, dejó el mercado en manos de multinacionales como Bridgestone y Pirelli.
El impacto se amplificó con la decisión del Gobierno de eliminar el arancel del 80% al aluminio chino, debilitando a Aluar, único productor nacional. En paralelo, la Unión Industrial Argentina quedó en una posición incómoda tras pedir medidas de alivio y recibir como respuesta oficial la necesidad de aprovechar la reforma laboral, lo que profundizó la tensión entre el sector privado y el Ejecutivo.


