Christophe Krywonis y el día que vio la muerte de cerca: «Estuve al borde de…»
“El incidente ocurrió mientras estaba de viaje, manejando hacia Santa Fe para unos eventos. Repentinamente, no paraba de rascarme como si tuviera sarna. Un médico tuvo una intuición y me mandó a sacar sangre”, recordó el cocinero, visiblemente conmovido.
La escena fue de película: “Al llegar a Rosario recibí una llamada a las seis de la tarde. Me dijeron: ‘Christophe, te tenemos que internar ya’. Estaba cerca del coma diabético, con niveles de 450 o 500”, relató Christophe. Cuando le preguntaron si esos valores correspondían a la insulina, respondió que sí, con crudeza.
El diagnóstico fue lapidario. “El doctor me advirtió que la situación era muy grave, que podía desmayarme y morir en la ruta”, contó. A pesar de eso, no quiso detener su trabajo. La indicación fue tajante: debía hidratarse con al menos tres o cuatro litros de agua y controlar su nivel de azúcar al volver.
EL CASI COMA DIABÉTICO DE CHRISTOPHE KRYWONIS
En ese instante, una alarma interna se encendió en su cabeza. “Me sonaba una campanita: la diabetes era la muerte silenciosa. Ahí supe que no podía seguir así”, confesó Krywonis, quien decidió operarse y confiar en las manos del doctor Ariel Ferraro. Esa fue la jugada que le cambió la vida.
Hoy, más liviano y con otra perspectiva, mira atrás con alivio. “Estuve cerca del coma diabético”, admitió con total sinceridad, dejando en claro que aquella pesadilla fue el motor de su gran transformación.



