CALF le respondió al embajador de Estados Unidos y defendió su red de fibra en Neuquén
El punto central del planteo es que la cooperativa comparte que la seguridad de la infraestructura eléctrica y de fibra óptica es un asunto serio. Sin embargo, advirtió que hasta el momento no recibió ninguna objeción técnica formal sobre sus proyectos. Según sostuvo, lo que sí recibió fue un mensaje de WhatsApp vinculado a posibles restricciones o revocaciones de visas.
CALF pidió que, si existe una preocupación fundada sobre su red, sea presentada por escrito, con respaldo técnico y mediante los canales institucionales correspondientes. La cooperativa remarcó que opera la red eléctrica de Neuquén desde 1933 y que también desarrolla la red de fibra, por lo que es la primera interesada en garantizar su seguridad.
La situación comenzó el 12 de julio de 2026, cuando un gerente de la entidad empezó a recibir mensajes por un servicio de mensajería instantánea. En esas comunicaciones, según informó la cooperativa, se hacía referencia a una política del Gobierno de Estados Unidos que restringiría o revocaría visas a directivos vinculados con la expansión de operaciones de Huawei en Argentina.
Mensajes, nota formal y respuesta pública
En esos mensajes también se expresaba preocupación de superiores del remitente por una iniciativa de la cooperativa, se consultaba si existía posibilidad de cancelarla o si la entidad había “traspasado los límites”, y se anunciaba una gestión ante autoridades provinciales. El gerente informó de inmediato lo sucedido a la Presidencia y, por esa vía, al Consejo de Administración.
Frente a ese escenario, CALF sostuvo que actuó institucionalmente y por escrito. El 29 de julio remitió una nota formal al embajador de Estados Unidos, con copia al Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación, para solicitar que se confirmara, rectificara o precisara si esas comunicaciones reflejaban una posición oficial.
En esa presentación, además, la cooperativa pidió conocer cuál era el instrumento que respaldaba esas comunicaciones y si existían objeciones técnicas concretas sobre sus proyectos. Luego, el 5 de agosto, la Cancillería argentina recibió una nota en la que se solicitó arbitrar los medios y realizar las gestiones que estimara conducentes ante la Embajada.
La cooperativa cuestionó que la respuesta llegara de manera pública, a través de la vocería de la Embajada y del propio embajador, sin desmentir la existencia ni el contenido de los mensajes. Por eso, volvió a reiterar el pedido original: si hay observaciones técnicas, que se formulen por escrito.
La entidad aseguró que cualquier objeción será evaluada con responsabilidad por sus órganos de gobierno y por los profesionales que se designen. También afirmó estar dispuesta a poner sus proyectos a disposición de los organismos técnicos argentinos competentes para su análisis.
“Nuestra red no es china”
Uno de los puntos más fuertes del comunicado fue la aclaración sobre la composición tecnológica de la infraestructura. La cooperativa rechazó la idea de que su red sea “china” y explicó que se trata de una red multiproveedor, seleccionada bajo criterios técnicos, comerciales y de servicio.
Según detalló, junto con electrónica de red de Huawei, elegida por su combinación de calidad, precio y financiamiento, la infraestructura funciona con servidores HPE, equipos de energía APC y Eaton, todos de origen estadounidense; UPS de ABB, de Suiza; y routers y switches MikroTik, de fabricación europea.
El mensaje de fondo fue que CALF no compra tecnología para tomar partido en una disputa entre potencias, sino para brindar un mejor servicio a los usuarios de Neuquén. La cooperativa remarcó que seguirá evaluando proveedores estadounidenses, europeos y asiáticos con el mismo criterio: calidad, precio y financiamiento.
También señaló que la tecnología Huawei está ampliamente extendida en la infraestructura argentina de telecomunicaciones, energía y datos, incluyendo operadoras nacionales, empresas energéticas provinciales y compañías de primera línea. En ese contexto, marcó como llamativo que una consulta sobre visas haya llegado por mensajería informal al teléfono de un gerente de una cooperativa de servicios públicos.
La entidad aclaró que no defiende intereses comerciales de ningún proveedor, empresa o gobierno extranjero. Tampoco cuestiona la potestad soberana de Estados Unidos para decidir sobre sus visas. Lo que plantea, sostuvo, es otra cuestión: que esa posibilidad se invoque por un canal informal, ante un trabajador, junto con la pregunta sobre si puede cancelarse un proyecto que compete exclusivamente a los órganos de gobierno de una cooperativa argentina.
La cooperativa recordó que sus decisiones se adoptan en el Consejo de Administración y en la Asamblea de Delegados, conforme a su estatuto y a la ley argentina. Además, dejó un mensaje interno: ningún trabajador cargará individualmente con consecuencias de decisiones que pertenecen a la institución.
En el cierre, CALF ratificó que continuará con normalidad el desarrollo de sus servicios. Informó que Calfibra completa su despliegue en la ciudad de Neuquén, con alrededor de 9.000 clientes conectados y un promedio de 1.200 instalaciones mensuales, y que avanza en su expansión hacia otras localidades de la provincia.


