Así es la vida de Leandro Paredes fuera de la cancha: cenas en pareja, juegos con sus hijos y un perfil bajo
Leandro Paredes y una forma concreta de manejar los conflictos
El episodio se dio a partir de rumores que lo vinculaban con Emilia Mernes. En ese contexto, la reacción fue clara: Paredes no hizo declaraciones. Quien tomó la palabra fue su esposa, Camila Galante, que desmintió de manera directa cualquier vínculo y fue tajante al respecto. “No es a Leandro a quien le escribió”, aseguró, descartando por completo la versión que lo involucraba.
Ese manejo no es aislado, también se vio en otro episodio reciente, esta vez en un ámbito completamente distinto: el colegio al que asisten sus hijos. Según trascendió, la familia habría pedido modificar horarios de ingreso para evitar situaciones de exposición, como pedidos de fotos o interrupciones. Más allá de la polémica que generó esa decisión, el jugador de la selección traza una línea clara. Incluso en situaciones del día a día, la prioridad está en resguardar el entorno familiar.
Leandro Paredes y el rol de padre como eje
Esa idea aparece en acciones bien concretas. En una de las imágenes más recientes se lo ve con Camila Galante en una cena a la luz de las velas en el Palacio Duhau, en un plan tranquilo. Todo pasa por la cercanía y por un clima íntimo donde el vínculo queda en primer plano. Cuando las fotos pasan a su casa, aparece lo mismo. En las imágenes con sus hijos, Victoria, Giovanni y Lautaro, aparecen todos juntos, bien cerca. Ahí se lo ve en un rol claro: padre presente, involucrado en lo cotidiano, entre juegos y celebraciones, como cuando en una Navidad se vistieron todos con pijamas navideños o cuando van a verlo jugar en la cancha de Boca.
Leandro Paredes y Camila Galante comparten esas imágenes en sus cuentas de Instagram, donde se los ve unidos, con la misma cercanía de siempre. En los viajes pasa lo mismo. Los destinos cambian, ya sea Roma, Maldivas o San Martín de los Andes o Miami, el foco sigue siendo la familia. Las fotos los muestran juntos, con esa misma cercanía. Esa presencia se sostiene dentro y fuera de la cancha: cuando entra a jugar, la familia está ahí, acompañándolo.


