Así es la mansión de Benjamín Vicuña en pleno Barrio Parque: cuatro plantas, ocho baños y una enorme biblioteca
En medio de versiones cruzadas, distancia con sus hijos —que hoy viven en el exterior— y un acuerdo familiar que volvió a instalar el tema en agenda, el actor mostró uno de sus espacios más personales: su casa en Barrio Parque, uno de los barrios más exclusivos de Buenos Aires.
Lejos del ruido mediático, Vicuña armó un verdadero refugio. La propiedad, de casi 500 metros cuadrados, se distribuye en cuatro plantas y cuenta con cinco dormitorios y ocho baños. Pero más allá de los números, lo que impacta es el estilo: una fuerte inspiración en la vieja Europa, con detalles clásicos que conviven con una estética moderna y funcional.
Desde el ingreso, la casa transmite calma. Techos altos, ambientes amplios y una paleta de colores neutros marcan el tono general. Todo parece pensado para bajar el ritmo, en contraste con el momento personal que atraviesa. Uno de los rincones más íntimos es la biblioteca, donde el actor deja ver su costado más sensible.
LA LUJOSA CASA DE BENJAMÍN VICUÑA:
Entre libros y objetos personales, hay una presencia que atraviesa todo: el recuerdo de su hija Blanca, reflejado en un retrato que ocupa un lugar central. No es solo decoración, es memoria viva. El living, por su parte, combina elegancia y comodidad.

Sillones amplios, luz natural y detalles sutiles construyen un espacio pensado para compartir, algo que hoy cobra otro significado en medio de la distancia familiar. En el exterior, el jardín suma otro punto fuerte: pileta, parrilla y sectores diseñados para reuniones.

Un escenario ideal para encuentros que, según su entorno, hoy no son tan frecuentes como antes. La casa no es ostentosa, pero sí imponente. Tiene ese equilibrio entre lo clásico y lo habitable, entre lo estético y lo emocional. Y quizás ahí está la clave: mientras afuera todo parece moverse, adentro Vicuña construyó un lugar donde sostenerse.
Sin hacer declaraciones directas sobre su situación actual, el actor elige mostrar fragmentos de su intimidad que hablan por sí solos. Una casa que no solo refleja su estilo, sino también su historia, sus vínculos y las marcas de lo vivido.

