Andrés Gil vuelve al teatro con La Ratonera y asegura: «La cultura no debería pensarse como un gasto»

Andrés Gil vuelve al teatro con La Ratonera y asegura: «La cultura no debería pensarse como un gasto»


Después de un tiempo alejado de los escenarios, Andrés Gil vuelve al teatro con una propuesta que, desde el comienzo, lo obligó a salir de su zona de confort.

El actor será parte del elenco en esta nueva versión de La Ratonera, el clásico policial de Agatha Christie que llegará al Teatro Liceo el próximo 3 de septiembre bajo la dirección y adaptación de Manuel González Gil. La puesta reúne también a Carlos Belloso, Ludovico Di Santo, Romina Gaetani, Walter Quiroz, Carlos Santamaría y Malena Solda, con la participación especial de Betiana Blum.

Para Andrés Gil, su retorno a las tablas no podía ser más diferente que su última experiencia teatral junto a Gime Accardi.

“Radicalmente diferente. Somos ocho, de una obra de misterio, un policial teatral que nunca ni siquiera había ido a ver algo semejante”, contó y agregó sobre qué lo llevó a aceptar esta propuesta especial: “Cuando lo leí me dio un poquito de cosita y dije: ‘Che, esto va a estar bueno, va a ser movilizante’. Vi el elenco, vi que la dirigía Manuel y dije: ‘Bueno, vamos’”

Un clásico que atraviesa generaciones

La Ratonera fue escrita por Agatha Christie y estrenada en 1952. La producción londinense se convirtió en la obra teatral de mayor permanencia de la historia y mantiene como una de sus grandes tradiciones el secreto alrededor de la identidad del asesino.

Gil comenzó a indagar sobre la obra después de recibir la propuesta y descubrió rápidamente la dimensión del fenómeno.

“Cuando empecé a investigar un poco de La Ratonera, la historia, que la hicieron acá también hace alrededor de diez años, la repercusión que tuvo… ser parte de esto es un privilegio absoluto y no me la puedo perder”

La nueva puesta argentina llega además a un escenario que, para el actor, potencia especialmente la experiencia. El Teatro Liceo se convierte en parte del universo de la obra y ayuda a recrear una época y un clima muy particulares.

“Este año hacerla en el Liceo es, en cierto modo, como estar en Inglaterra en el 46, de verdad. Lo que es el teatro le da un marco a la escenografía que se va a terminar transmutando con el teatro y va a resultar en una experiencia cinematográfica 4D, porque es un viaje en el tiempo”, aseguró a este medio.

Dentro de ese universo, Gil interpreta a Christopher: “Es un joven excéntrico, bastante nervioso, con la energía bastante exaltada. Y en esa época, ni te cuento”, describió.

Precisamente, esa personalidad coloca rápidamente a su personaje bajo sospecha. Christopher no responde a lo que socialmente se esperaba de un hombre de aquella época y eso genera una percepción particular entre los demás personajes de La Ratonera.

“Esconde algo como todos”, adelantó.

“Hay que verla. Hay mucho misterio. La gente no tiene que contar el final, porque si no le arruina al espectador que entra”

Todos pueden ser culpables

Uno de los grandes atractivos de la obra es que el misterio no depende únicamente de aquello que sucede en primer plano. Muchas de las pistas aparecen en gestos, silencios y miradas.

Gil destaca justamente ese aspecto de la puesta: “Estamos casi el 80% de la obra todos juntos en escena. Tal vez el foco está en un lugar, pero ves que hay miradas, que hay cosas, cosas que no se dicen, y el público está ahí expectante”.

Ese mecanismo convierte al espectador en una especie de investigador.

“Debe ser muy divertido. Me pongo en el lugar del público: estar todo el tiempo viendo qué hace cada uno, cada comportamiento, tratar de descifrar quién es el asesino”

Y el actor tiene una particular expectativa respecto de quienes logren descubrirlo antes de tiempo.

“Si uno le emboca a quién es, yo lo festejaría realmente. El plot twist es muy fuerte”, anticipa.

El cine y el presente para la cultura

Andrés, además, viene de dirigir el cortometraje Cuntri y reconoce que extraña el movimiento que alguna vez tuvo el cine y la ficción, aunque destaca que todavía existen personas dispuestas a sostener esos proyectos.

“Se extraña lo que pasaba antes tal vez, de que había muchísimo dando vueltas. En Argentina el ambiente no está para nada favorable para poder producir. Sin embargo, la gente sigue apostando, el cine se sigue haciendo”, señaló.

“Veo jóvenes que se la juegan y van y filman los fines de semana como pueden. Eso es emocionante de ver, porque hay algo que está innato. Ojalá se den cuenta de que es parte de nuestra identidad. La cultura no debería pensarse como un gasto, sino una inversión que nos hace argentinos”.





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