Alarma en las rutas nacionales: casi 70 % de la red vial está en estado regular o malo
Un crítico informe titulado «Desmantelamiento institucional y Emergencia Vial», elaborado por la Federación del Personal de vialidad Nacional (FEPEVINA), advierte que entre el 65% y el 70% de las rutas nacionales del país presentan un estado de conservación regular o malo. El relevamiento, actualizado al cierre del último año, señala que la falta de mantenimiento preventivo y la subejecución presupuestaria durante 2024 y 2025 han transformado gran parte de la red en una trampa peligrosa, provocando un incremento interanual del 14% en las víctimas fatales por siniestros viales.
Esta degradación técnica se mide a través del Índice de Estado (IE), el cual arroja valores deficientes en variables como rugosidad, fisuración y ahuellamiento, afectando la seguridad de los usuarios y elevando drásticamente los costos logísticos para el transporte de bienes y la producción nacional.
El deterioro es especialmente grave en corredores estratégicos como la Ruta Nacional 33, que une los puertos de Bahía Blanca y Rosario, y la Ruta 151, vital para la zona norte de Vaca Muerta, donde el abandono es tal que el bacheo tradicional resulta inútil frente a la necesidad de una reconstrucción total en estas rutas. En el Litoral, caminos como la 121 y la 119 muestran fallas estructurales completas y el fenómeno conocido como «piel de cocodrilo», comprometiendo el comercio con Brasil y Uruguay.
Por su parte, en la provincia de Buenos Aires, la parálisis de obras en las rutas 3, 5 y 7 ha generado zonas de alta congestión y riesgo, mientras que en el Noroeste, el abandono de los proyectos en la arterias viales de la Ruta 34, tras el vencimiento de préstamos internacionales, mantiene tramos con ahuellamientos profundos que dificultan la logística internacional.
Ante la falta de respuestas de la Dirección Nacional de Vialidad, actores de Río Negro, Neuquén y La Pampa constituyeron el «Foro Regional Corredor Ruta Nacional 151 – Región Vaca Muerta Norte» para elevar un reclamo conjunto por la emergencia vial. Las autoridades provinciales y municipales coinciden en que el mantenimiento parcial ya no es una solución viable y exigen una intervención estructural inmediata para revertir el agotamiento de las calzadas y banquinas en las rutas.
El documento de FEPEVINA concluye que, sin una reactivación de las tareas de conservación e iluminación, el deterioro seguirá siendo acumulativo y progresivo, afectando no solo la conectividad regional sino también la vida de las comunidades que dependen de estos corredores esenciales.


