Adabel Guerrero confesó que volvió a sentirse atraída por su exesposo: «Me cachondea»
A principios del año pasado, la protagonista de Sex lamentó en una entrevista: «Ya no me tratan como a una princesa. Pero elijo la estabilidad, la familia, lo conocido. ¿Está bien o m al? Ni idea. Es lo que yo elijo hoy. Ya pasaron 16 años (de pareja con Lamela) y hay cosas que ya se pierden y te gustaría volver a tener
Y pasó…
Pocas semanas atrás la bomba explotó: a pocos días de celebrar los ocho años de su hija, Adabel y Martín ya no estaban juntos. Circuló entonces la versión de un amante en el country, desmentida por la bailarina. También una mudanza en puerta. Hubo un posteo contundente de él. Y a los días, la confirmación de ella sobre un nuevo amor, aún incipiente.
El paso del tiempo fue desgastando la pareja hasta llegar a este abrupto final. Adabel ya lo había anticipado. Y por las dudas lo reiteró, en su visita a LAM. «Él (por su exesposo) estaba muy dejado, había engordado mucho. No tengo nada contra la gordura, pero sí hablaba de cierta dejadez, conociéndolo a él. Se había relajado demasiado. Es más, lo veía triste», describió la también actriz.

Ángel de Brito fue al hueso: «La gente separada se pone mejor», lanzó. «Bueno… —hizo una pausa Adabel—. ¡Es el día y la noche! Ven una foto del verano y ven una foto de ahora, y Martín es otra persona. «¿Te cachondeó?», abrió el juego el conductor. Guerrero tomó aire antes de responder.
«Mirá, celos no me da, porque quiero que él sea feliz. Sí me cachondea por lo lindo que se puso ahora…«, reconoció, provocando la risa de todo el estudio de América.
ADABEL GUERRERO Y LA POSIBILIDAD DE UNA RECONCILIACIÓN CON MARTÍN LAMELA
El razonamiento entonces es inevitable: con esta nueva versión de Martín, ¿es posible pensar en una reconciliación? Adabel dice que no. Porque tras piropear a su ex, enseguida aclaró: «¿Sabés qué pasa? No me guío solamente por la cáscara. Hay un lenguaje no verbal en él que ya deduzco que, por más lindo que esté, no me seduce«.
Tiempo al tiempo, justamente. Porque hay un antecedente a favor de este razonamiento: en enero de 2016, luego de seite años juntos —sí, la célebre comenzón—, Guerrero y Lamela se separaron. A los meses volvieron. Y luego fueron padres. ¿Y ahora? Si después de casi dos décadas todavía hay piel, quizás estemos ante un final abierto.
Martín, permitinos un consejo: esta vez escuchá lo que dice Adabel…


