A 193 años de la ocupación británica en las Islas Malvinas y un conflicto que nunca se termina
Cada inicio de año trae consigo un recuerdo doloroso para la historia argentina: el 3 de enero de 1833, el Reino Unido ejecutó una operación militar que cambió para siempre el destino de las Islas Malvinas. A casi dos siglos de aquel episodio, el conflicto sigue vigente en la memoria colectiva y en la agenda diplomática, como símbolo de una disputa que nunca encontró resolución definitiva.
La ocupación británica se produjo en un contexto de paz formal entre la Confederación Argentina y el Reino Unido que se rompió con dos buques de guerra desembarcando en Puerto Soledad y desalojaron por la fuerza a la guarnición argentina. Meses después, el 26 de agosto de 1833, un grupo de gauchos y criollos liderados por Antonio «El Gaucho» Rivero se rebeló contra los ocupadores, atacó las casas y embarcaciones británicas y logró izar la bandera argentina en el primer conflicto por las Islas Malvinas.
Esa resistencia se mantuvo hasta enero de 1834, cuando las fuerzas británicas retomaron el control y expulsaron a los sublevados y sus familias, dejando apenas una veintena de civiles en la colonia. Desde entonces, las tierras permanecieron bajo dominio británico, salvo el breve período de la guerra de 1982. Para el Gobierno argentino, aquel 3 de enero de 1833 marcó una ocupación ilegítima, ya que se desalojó a autoridades y población de origen argentino en un tiempo de paz y amistad entre ambas naciones.
La denuncia se sostuvo desde entonces en el plano diplomático, con reclamos constantes en foros internacionales y en la Organización de las Naciones Unidas, donde Argentina insiste en la necesidad de negociar la soberanía. Por su parte, el Reino Unido sostiene que la acción fue una «reafirmación» de su dominio, argumentando que su presencia en las islas se remonta a 1690 y que en 1765 el comodoro John Byron ya había realizado una ceremonia de toma de posesión en Saunders Island
Esta interpretación histórica es rechazada por Argentina, que considera que la ocupación de 1833 fue un acto de fuerza injustificado y contrario al derecho internacional. La diferencia de visiones se mantiene hasta hoy, sin que se haya alcanzado un consenso sobre la legitimidad de la soberanía. A 193 años de aquel episodio, las Islas Malvinas siguen siendo un punto de tensión en la relación bilateral entre Argentina y el Reino Unido.
Milei reaviva la polémica por Malvinas y Grabois lo acusa de traición a la patria
Javier Milei declaró en una entrevista británica que las Islas Malvinas «solo deberían regresar mediante negociación y cuando los isleños lo deseen». Juan Grabois, en tanto, reaccionó con dureza en X y calificó esas palabras como un «delito de traición a la patria», exigiendo una rectificación inmediata.
El presidente anticipó que viajará al Reino Unido para reunirse con Keir Starmer y retomar relaciones diplomáticas tras más de 20 años. Mientras tanto, la oposición cuestiona su postura sobre la autodeterminación de los ocupantes, en contraste con la histórica posición argentina de soberanía.

