Tucumán inició una formación para fortalecer la prevención del suicidio
La propuesta reúne a profesionales de la salud, docentes, estudiantes, organismos públicos y referentes comunitarios. Se desarrolla en modalidad híbrida, con actividades en San Miguel de Tucumán y Aguilares, y contempla tres módulos entre septiembre y noviembre.
La capacitación está destinada a profesionales de la salud, docentes y equipos educativos, estudiantes avanzados de carreras afines, integrantes de organismos públicos, referentes comunitarios y representantes de organizaciones de la sociedad civil. También contempla a personas que desarrollan tareas de acompañamiento, prevención o formación en sus comunidades.
El lanzamiento estuvo encabezado por el vicegobernador y presidente de la Legislatura, Miguel Acevedo, y el rector de la UNT, Sergio Mohamed. También participaron la ministra de Educación, Susana Montaldo; el ministro de Salud, Luis Medina Ruiz; la decana de la Facultad de Psicología, Silvia López de Martín; la vicedecana Claudia Coronel; y representantes de distintas áreas del Gobierno provincial.
Una capacitación con alcance territorial
El trayecto combina instancias presenciales y virtuales sincrónicas. Las actividades se desarrollan en la Facultad de Psicología de la UNT, en San Miguel de Tucumán, y en la sede de la Universidad en Aguilares, con el objetivo de ampliar el acceso a la formación en distintos puntos de la provincia.
El primer módulo comenzó este viernes 18 de septiembre en San Miguel de Tucumán y continuará este sábado 19 en Aguilares. La segunda instancia será virtual los días 23 y 24 de octubre, mientras que el tercer módulo tendrá actividades presenciales el 20 de noviembre en la capital y el 21 de noviembre en Aguilares.
La formación está a cargo de los licenciados Ernesto Rubén Páez y Martín Alejandro Álvarez, especialistas en la temática y coautores de la Ley Nacional de Prevención del Suicidio N.º 27.130.
Herramientas para detectar y acompañar
Uno de los objetivos centrales es que quienes participan puedan incorporar herramientas para reconocer señales de alerta, evaluar situaciones de riesgo y saber cómo actuar y cuándo solicitar asistencia.
Desde la Facultad de Psicología remarcaron que la prevención requiere un abordaje interdisciplinario y comunitario, ya que involucra dimensiones personales, familiares, sociales, educativas y culturales.
La secretaria de Extensión de la Facultad, María Julia López García, señaló que la prevención no debe quedar exclusivamente en manos de los profesionales de la salud mental. También destacó el papel que pueden desempeñar docentes, referentes comunitarios, organizaciones sociales y otros actores que tienen contacto cotidiano con personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
El rol del Estado y la Universidad
Durante la apertura, Acevedo destacó la necesidad de articular el trabajo entre el Estado, la Universidad y las organizaciones con presencia territorial.
“Los que hoy se capacitan van a ayudar a salvar vidas”, sostuvo el vicegobernador, quien también planteó la importancia de visibilizar la problemática y generar herramientas para abordarla.
Por su parte, Mohamed destacó el trabajo conjunto entre las instituciones participantes y la necesidad de fortalecer la formación de recursos humanos para intervenir ante situaciones de riesgo.
El ministro de Salud, Luis Medina Ruiz, remarcó que la capacitación apunta a formar personas capaces de intervenir en la prevención, detección temprana y primeras acciones de acompañamiento. También recordó que el sistema público cuenta con canales de asistencia, entre ellos la línea 135 y el servicio de Telepsicología.
Desde el área educativa, Montaldo destacó la incorporación de herramientas de cuidado y salud mental en el ámbito escolar y valoró la participación de docentes en la capacitación.
Una propuesta que busca continuar
La decana Silvia López de Martín destacó el carácter interdisciplinario de la iniciativa y sostuvo que la prevención requiere una construcción colectiva.
“Tenemos que estar todos preparados para escuchar o para estar atentos a esos indicadores de alerta, para poder prevenir, para poder intervenir”, señaló.
El trayecto contempla tres módulos durante septiembre, octubre y noviembre y está planteado como una instancia de formación que podría servir como base para una futura diplomatura universitaria de un año de duración, prevista para el próximo año.
La Facultad de Psicología también destacó el objetivo de que los conocimientos adquiridos puedan trasladarse a escuelas, organizaciones, barrios y otros espacios comunitarios, fortaleciendo las redes locales de prevención y acompañamiento.



