Imputaron en Rosario a una partera de 88 años por la supresión de identidad de una mujer nacida en 1970
Buenos Aires, 18 septiembre (NA) – Una partera de 88 años fue imputada en la ciudad santafesina de Rosario acusada de la supresión de identidad de una mujer nacida en 1970. La causa actual es por un hecho, pero se analizan otras denuncias que señalan a la implicada como quien confeccionó certificados de nacimiento con datos falsos de los padres biológicos.
La fiscal federal Soledad García, a cargo de la Oficina de Criminalidad Económica y Trata de Personas del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Rosario, formalizó la investigación penal contra una mujer de 88 años que se desempeñó como partera en un hospital público por los delitos de supresión y alteración del estado civil y de la identidad de una menor de diez años y por falsedad ideológica de instrumento público.
La representante del Ministerio Público Fiscal le atribuyó haber confeccionado, cuando se era partera en el Hospital Roque Sáenz Peña, “un certificado de nacimiento donde volcó datos falsos sobre los padres biológicos de una beba registrada como nacida en 1970”, destaca el portal Fiscales.
La fiscal federal Soledad García, del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Rosario
Foto: Agencia NA (Fiscales)
La pesquisa analiza además denuncias de otras cinco víctimas, una de ellas criada como hija de la propia imputada, identificada por sus iniciales como D.E.V. y conocida con el apodo de “Dolly”, sobre la cual se ordenó la extracción compulsiva de ADN para determinar si existe o no un vínculo biológico.
La imputación
“De manera sistemática entre 1968 y 1980 separaba bebés de sus madres biológicas y los entregaba por dinero. Hay al menos cinco víctimas, todas denunciaron tener suprimida su identidad”, afirmó la fiscal García.
En 1970 la imputada habría confeccionado un certificado de nacimiento en el que consignó datos falsos sobre la filiación de una beba. En particular, se le atribuyó haber certificado que E.A.Q. y A.T.B. —ambos ya fallecidos— eran los padres biológicos de la niña, quien fue inscripta en el Registro Civil como C.E.M.Q.
La fiscal García sostuvo que la conducta investigada “excede una mera irregularidad administrativa” y que la utilización de un documento público para establecer una filiación falsa “produjo consecuencias jurídicas permanentes que hasta el día de hoy se mantienen inalteradas».
«Es un caso gravísimo el que se investiga en esta unidad fiscal, afectó derechos a la identidad y dignidad de esas personas”, evaluó la fiscal.
El origen del caso
La denuncia que originó la investigación fue presentada por C.E.M.Q. ante la Unidad Fiscal Rosario el 15 de abril de este año cuando relató que durante años tuvo dudas acerca de su origen biológico y en 2012 decidió pedirle a la persona que figura en el acta de nacimiento como su madre que se realizara un examen de ADN.
La partida de nacimiento por la que fue imputada la partera de 88 años.
Foto: Agencia NA (Unidad Fiscal Rosario)
El análisis realizado determinó que no existía vínculo biológico con A.T.B., quien figuraba como su madre en la partida de nacimiento, con una probabilidad de vínculo del 0,0 por ciento.
La denunciante detalló que su identidad fue suprimida mediante una maniobra ilícita coordinada por la obstetra “Dolly”, a quien sus padres de crianza le habrían pagado una suma de dinero para acceder a la entrega de la niña.
Según la pesquisa, para concretar la inscripción se insertaron declaraciones falsas en un instrumento público, donde la imputada certificó, en su carácter de partera, que el nacimiento había ocurrido en el Hospital Roque Sáenz Peña e inscribió falsamente a E.A.Q. y A.T.B. como los progenitores biológicos.
La mujer señaló que su madre de crianza le confesó, antes de fallecer, que su nacimiento real habría ocurrido cerca del 27 de diciembre de 1969, pese a que la partida fue confeccionada el 9 de enero de 1970 y consignó como lugar de nacimiento el Hospital Roque Sáenz Peña.
Ese relato fue corroborado, según la investigación, por una tía de la denunciante, quien manifestó que la familia había sido silenciada mediante amenazas de muerte atribuidas al padre.
En relación con su madre biológica, la víctima señaló que, a partir de lo que le había contado su madre, supo que se trataba de una joven que no podía hacerse cargo de su crianza y que, después de la entrega, las personas que la recibieron le habrían pagado un pasaje hacia una zona rural de Mar del Plata.
Agencia NA


